El equipo japonés terminó la temporada 2025/26 con Oliver Rowland noveno y Norman Nato décimo en la última carrera de Londres. El vigente campeón no pudo revalidar el título y acabó cuarto en la clasificación, mientras Nissan concluyó sexto entre los equipos antes de centrar sus esfuerzos en el nuevo GEN4.

Nissan puso punto final a una temporada irregular en el Campeonato Mundial ABB FIA de Fórmula E con puntos en las dos carreras disputadas en Londres. Oliver Rowland cerró el curso en la cuarta posición del Mundial de Pilotos, mientras que Norman Nato terminó decimonoveno y la formación japonesa ocupó el sexto puesto en la clasificación de equipos.
La doble cita británica, celebrada los días 15 y 16 de agosto, tuvo además un significado especial para todo el campeonato: fueron las dos últimas carreras de la generación GEN3 antes del salto al GEN4, previsto para la temporada 2026/27. La Fórmula E cerró así un ciclo de cuatro campañas en el que Nissan consiguió, entre otros resultados, el título mundial de pilotos de Rowland en 2024/25.
El desenlace de Londres estuvo lejos de ser sencillo para el equipo. Los dos Nissan tuvieron que remontar desde posiciones retrasadas en ambas carreras y nunca estuvieron realmente en condiciones de disputar la victoria. Rowland, sin embargo, consiguió puntuar tanto el sábado como el domingo y conservar una cuarta plaza final en el campeonato que prolonga su regularidad entre los primeros clasificados de la Fórmula E.
Un sábado condicionado desde la clasificación
La primera carrera del fin de semana comenzó cuesta arriba para Nissan. Rowland no consiguió superar la fase de grupos de la clasificación y tuvo que arrancar desde la 13ª posición, mientras que Nato quedó todavía más retrasado, 16º.
En un circuito como el de Londres, donde la gestión de energía, las interrupciones y la estrategia tienen un peso especialmente elevado, salir desde la zona media y trasera del pelotón reducía considerablemente el margen de maniobra.
Rowland optó por mantenerse en carrera y buscar sus oportunidades en la segunda mitad. Una situación de Full Course Yellow apareció en un momento poco favorable para su estrategia y terminó beneficiando especialmente a algunos de sus rivales. Entre ellos estuvo Pascal Wehrlein, que aprovechó la neutralización para realizar prácticamente sin pérdida de tiempo su parada correspondiente al Pit Boost. El piloto de Porsche acabaría ganando aquella primera carrera londinense.
El británico de Nissan consiguió recuperarse en las últimas vueltas hasta alcanzar la décima posición. A ello añadió el punto correspondiente a la vuelta rápida, limitando los daños en una jornada en la que su posición de salida hacía difícil aspirar a un resultado de mayor entidad.
La carrera de Nato quedó condicionada mucho antes. El francés avanzó posiciones durante la primera vuelta, pero un contacto con otro participante provocó un pinchazo. Aunque pudo continuar, perdió suficiente tiempo como para quedar apartado de la pelea por los puntos y terminó 15º.
Otra remontada para despedir la temporada
La situación se complicó todavía más el domingo. En la clasificación para la ronda 17, Rowland únicamente pudo conseguir el 17º puesto de la parrilla, mientras que Nato sufrió un problema técnico que le impidió completar una vuelta y tuvo que partir 19º. Nissan afrontó entonces la última carrera del año con una estrategia basada en conservar energía durante las primeras fases y retrasar las activaciones del Modo Ataque.
Durante buena parte de la prueba ninguno de sus dos pilotos ocupó posiciones de puntos. La carrera, sin embargo, fue cambiando a medida que se sucedían las estrategias y los incidentes. Rowland y Nato evitaron los principales problemas y comenzaron a recuperar posiciones en el tramo final.
El resultado fue una doble entrada en el top 10: Rowland terminó noveno y Nato décimo. El británico añadió nuevamente el punto de la vuelta rápida. No eran los resultados con los que Nissan había llegado a Londres, pero permitieron al equipo terminar puntuando con sus dos coches en la última carrera del GEN3.
Un final frenético con el Mundial en juego
Mientras los Nissan progresaban desde el fondo, la lucha por el campeonato vivía uno de los desenlaces más agitados de la temporada. Pascal Wehrlein llegó a la carrera decisiva como líder, pero durante las últimas vueltas llegó a caer fuera de los puntos. Jake Dennis llegó incluso a colocarse virtualmente al frente del campeonato antes de quedar eliminado de la carrera tras verse involucrado en un incidente.
Mitch Evans también conservó opciones, aunque necesitaba ganar para llevarse el título. Finalmente, Wehrlein consiguió sobrevivir a una carrera especialmente accidentada y se proclamó campeón del mundo por segunda vez.
La victoria de la última prueba fue para Taylor Barnard, que adelantó en el tramo final a Edoardo Mortara y posteriormente a Nyck de Vries. El británico se convirtió, con 22 años y 76 días, en el ganador más joven de la historia de la Fórmula E. Para Rowland, que había llegado al último fin de semana todavía dentro de la pelea matemática por el campeonato, el resultado definitivo fue la cuarta posición del Mundial de Pilotos.
De campeón en 2025 a cuarto en 2026
La comparación con la temporada anterior explica parte de la sensación agridulce que deja el curso de Nissan. Rowland llegaba a 2025/26 como vigente campeón mundial, después de haber asegurado el título de la temporada 11. Nissan también había terminado aquella campaña en tercera posición tanto en el campeonato de equipos como en el de constructores.
Esta vez el equipo no consiguió mantener la misma regularidad. Hubo momentos de mucho nivel. Nissan contabiliza seis podios durante la temporada, mientras que Rowland consiguió una victoria en Mónaco. En Montecarlo, el británico partió octavo y utilizó la gestión de energía y las activaciones del Modo Ataque para progresar hasta colocarse primero en la vuelta 23 y ganar la prueba.
También subió al podio en São Paulo, Ciudad de México, Yeda y Berlín. Nato, por su parte, tuvo una campaña bastante más complicada en términos de resultados, aunque consiguió puntuar en varias pruebas y logró un quinto puesto en Berlín.
El rendimiento no fue igual de consistente durante todo el calendario. Las carreras de China resultaron especialmente difíciles y redujeron las posibilidades del equipo en los campeonatos, aunque Nissan recuperó terreno en el tramo final.
En Tokio, su carrera de casa, Rowland consiguió puntuar en las dos jornadas y Nato terminó sexto el domingo. Después, los cuatro últimos E-Prix —los dos japoneses y los dos londinenses— terminaron con al menos un Nissan dentro de los puntos.
Sextos entre los equipos y quintos entre los constructores
Las clasificaciones finales reflejan esa falta de continuidad. Nissan terminó sexto en el Campeonato de Equipos y quinto en el Campeonato de Constructores. Entre los pilotos, Rowland fue cuarto y Nato concluyó en la 19ª posición.
Para una estructura que venía de ganar el Mundial de Pilotos, el resultado supone un paso atrás, aunque el rendimiento de Rowland permitió mantener abierta la pelea por el campeonato hasta la última cita.
El propio equipo reconoce esa irregularidad. Tommaso Volpe, director general y responsable de Nissan Formula E Team, resumió la temporada como un ejercicio con resultados importantes pero sin la consistencia necesaria para transformar esos momentos de velocidad en una posición más elevada en los campeonatos. El balance adquiere otra dimensión al ampliar la mirada a toda la era GEN3.
Siete victorias y un Mundial durante la etapa GEN3
La etapa que ahora termina comenzó para Nissan en la temporada 9, después de que el fabricante japonés asumiera completamente la estructura que anteriormente había competido vinculada a e.dams. Según el balance realizado por el propio equipo, Nissan abandona esta generación con 21 podios, siete victorias y un Campeonato Mundial de Pilotos.
El título de Rowland en 2024/25 es, inevitablemente, el resultado que define ese periodo. Para el británico también representa la culminación de una evolución personal dentro del campeonato, al que llegó en la temporada 2018/19.
La generación GEN3 y su posterior evolución GEN3 Evo también introdujeron cambios técnicos relevantes en la Fórmula E. El GEN3 Evo incorporó, entre otras novedades, el uso de tracción a las cuatro ruedas en determinados momentos de la competición —salidas, duelos de clasificación y Modo Ataque— y una capacidad de aceleración de 0 a 60 mph (96,6 km/h) anunciada en 1,82 segundos.
Londres puso definitivamente fin a esta etapa después de 17 carreras disputadas durante la temporada 2025/26, desde São Paulo en diciembre de 2025 hasta la doble cita del ExCeL londinense.
La despedida de Norman Nato
La última carrera tuvo además un componente personal para Norman Nato. El francés se despide del equipo después de haber formado parte del proyecto de Nissan durante tres de las cuatro temporadas de la era GEN3. Su relación con la estructura incluyó el primer podio conseguido por Nissan Formula E Team durante la temporada 9.
Nato reconoció tras la carrera que el curso había resultado especialmente complicado porque, pese a sentirse satisfecho con su pilotaje, los resultados no habían reflejado siempre el rendimiento mostrado. Su décimo puesto del domingo sirvió al menos para cerrar su etapa con Nissan dentro de los puntos. “Por ahora es un adiós, pero espero volver a ver a todos pronto”, señaló el francés al despedirse del equipo.
Nissan cambia ya el foco hacia el GEN4
El final del London E-Prix no concede demasiado tiempo para mirar atrás. Nissan se encuentra inmersa en las últimas fases del desarrollo de su GEN4, el monoplaza con el que afrontará la siguiente etapa tecnológica del campeonato. La marca japonesa había confirmado ya en marzo de 2024 su continuidad a largo plazo en la Fórmula E y su compromiso con esta nueva generación, que prolongará su participación en el campeonato hasta 2030.
La temporada 13 supondrá así un nuevo punto de partida. Antes de que comience la competición, los equipos tendrán su primera referencia directa durante los test oficiales de pretemporada previstos para noviembre.
Para Nissan, el cambio generacional llega después de una campaña en la que no ha podido defender los títulos conquistados por Rowland un año antes, pero también después de cerrar cuatro temporadas en las que ha pasado de construir una estructura plenamente propia a ganar un Campeonato del Mundo de Pilotos.
Londres dejó una última imagen menos espectacular que aquella conquista: dos coches remontando desde las últimas filas para acabar dentro de los puntos. Rowland fue noveno, Nato décimo y Nissan cerró la era GEN3 con el cuarto puesto del británico en el Mundial y la sexta posición entre los equipos. El siguiente examen llegará con un coche completamente nuevo y una Fórmula E que, a partir de la temporada 13, entra también en una nueva etapa tecnológica.
