La seguridad infantil en el automóvil atraviesa un punto de inflexión. Durante décadas, los esfuerzos de la industria se concentraron en proteger a los ocupantes más pequeños durante un accidente, apostando por carrocerías más resistentes, airbags específicos y anclajes ISOFIX. Ahora, la tecnología abre un frente distinto: la prevención de riesgos que pueden surgir incluso con el vehículo ya detenido, un escenario que hasta ahora quedaba fuera del radar de la seguridad activa tradicional.

En ese contexto se enmarca la última novedad de Omoda & Jaecoo, que ha incorporado sistemas de detección de ocupantes en las plazas traseras de cuatro de sus modelos: Omoda 7, Omoda 9, Jaecoo 7 y Jaecoo 8. La tecnología es capaz de alertar al conductor cuando existe la posibilidad de que un pasajero permanezca en el interior del vehículo una vez finalizado el trayecto, una función pensada para evitar descuidos con consecuencias potencialmente graves.
El problema que trata de atajar esta tecnología no es tan infrecuente como podría parecer. Según una guía publicada recientemente por la Alianza Española para la Seguridad Vial Infantil (AESVi) junto a ANEC, el estrés, el cansancio y los cambios de rutina figuran entre las principales causas de los olvidos involuntarios de menores dentro de un coche, un fenómeno que puede afectar a cualquier familia, independientemente de su nivel de atención habitual.
Los datos que maneja esa misma publicación son contundentes: se han registrado más de 1.400 muertes en todo el mundo relacionadas con niños olvidados en vehículos, y el 80% de los casos de sobrecalentamiento del habitáculo se producen en apenas diez minutos. Esta rapidez con la que la temperatura interior puede volverse peligrosa explica por qué los fabricantes empiezan a mirar más allá de la protección pasiva ante impactos.
Una nueva dimensión de la seguridad infantil
La evolución de la industria del automóvil ha permitido reducir de forma notable las consecuencias de los accidentes gracias a innovaciones estructurales y electrónicas acumuladas durante años. Ahora, ese mismo desarrollo tecnológico empieza a dirigirse también a prevenir riesgos derivados del factor humano, un terreno tradicionalmente más difícil de abordar mediante ingeniería, ya que depende de despistes, rutinas alteradas o momentos de distracción del conductor.
Los sistemas instalados en la gama de Omoda & Jaecoo supervisan de forma continua las plazas traseras y generan un aviso cuando detectan que podría quedar un ocupante en la segunda fila tras apagar el motor. De este modo, el conductor recibe una alerta que le invita a verificar el interior del habitáculo antes de abandonar definitivamente el vehículo, cerrando así una posible brecha de seguridad que hasta ahora quedaba exclusivamente en manos de la memoria humana.
Esta funcionalidad no llega de forma aislada, sino que se suma al amplio conjunto de tecnologías de seguridad ya presentes en ambos modelos, reforzando una visión más integral de la protección de los ocupantes. La marca subraya que este enfoque presta especial atención a los pasajeros más vulnerables, es decir, a los menores que viajan en las plazas traseras y que no siempre pueden alertar por sí mismos de su presencia.
Seguridad infantil reconocida por Euro NCAP
El desarrollo de esta tecnología tiene su reflejo directo en los resultados obtenidos por la marca en las pruebas de Euro NCAP, el organismo europeo de referencia en evaluación de seguridad automovilística. Tanto el Jaecoo 7 SHS híbrido enchufable como el Omoda 9 SHS híbrido enchufable han destacado especialmente en los apartados relacionados con la protección infantil, un capítulo que cada vez pesa más en la valoración global de los vehículos familiares.
El Jaecoo 7 SHS híbrido enchufable logró una puntuación del 80% en protección infantil, acompañada de la máxima calificación de cinco estrellas Euro NCAP. Se trata de un resultado que sitúa al modelo entre los más solventes de su segmento en este apartado concreto, y que refuerza el argumento de la marca de que la seguridad de los más pequeños ha pasado a ser un eje central de su desarrollo tecnológico.
Por su parte, el Omoda 9 SHS híbrido enchufable alcanzó un sobresaliente 85% en protección infantil, también con las cinco estrellas Euro NCAP como respaldo. Esta cifra lo coloca como el modelo mejor valorado de la gama en este aspecto concreto, consolidando la estrategia de la marca de vincular su tecnología de detección de ocupantes con resultados objetivos y verificables en pruebas independientes de referencia internacional.
Ambos modelos comparten además una base estructural pensada para maximizar la resistencia ante impactos: la carrocería está compuesta en un 80% por acero de alta resistencia, un porcentaje que se eleva hasta el 85% en el caso del Omoda. A esto se suma un amplio listado de equipamientos de seguridad activa y pasiva que, combinados con los nuevos sensores de detección, buscan ofrecer una respuesta completa ante los distintos escenarios de riesgo que puede enfrentar una familia al volante.
Tecnología al servicio de las familias
Pese a la irrupción de estas soluciones tecnológicas, los expertos en seguridad vial insisten en que la prevención humana sigue siendo la herramienta más eficaz frente a los olvidos involuntarios. Entre las recomendaciones que difunde AESVi figura la de revisar siempre los asientos traseros antes de abandonar el vehículo, un gesto sencillo que en la práctica evita la inmensa mayoría de los casos registrados en todo el mundo.
La misma entidad recomienda extremar la atención precisamente en los momentos de cambios en las rutinas familiares, situaciones en las que el riesgo de despiste aumenta de forma notable, ya sea por un cambio de trayecto habitual, una alteración del horario de trabajo o simplemente una noche de sueño insuficiente. AESVi aconseja además considerar vehículos equipados con sensores capaces de detectar la presencia de menores como una capa adicional de seguridad.
La tecnología de detección de ocupantes que ahora incorpora Omoda & Jaecoo encaja directamente en esa recomendación, sumándose a las medidas preventivas de carácter humano y actuando como una salvaguarda adicional para minimizar el margen de error. No sustituye la responsabilidad del conductor, pero añade una barrera tecnológica capaz de intervenir precisamente en los momentos de mayor vulnerabilidad, cuando el despiste o la rutina pueden jugar una mala pasada.
Una marca en plena expansión en España
Omoda & Jaecoo pertenece a Chery Auto, el mayor exportador de vehículos de China y una compañía con presencia en más de 120 países. El grupo, fundado en 1997 en la ciudad de Wuhu, cuenta con ocho centros globales de investigación y desarrollo repartidos por el mundo, entre los que se incluyen los de Barcelona, Frankfurt y París, un despliegue que evidencia la ambición internacional del fabricante chino.
En el mercado español, la marca aterrizó en febrero de 2024 y en apenas dos años ya ha superado los 55.000 clientes, una cifra que refleja un crecimiento acelerado en un segmento muy competitivo. La firma mantiene una apuesta declarada por la innovación, la tecnología y la electrificación, con especial protagonismo de su sistema híbrido e híbrido enchufable denominado Super Hybrid System (SHS), presente en varios de sus modelos de mayor recorrido.
Para sostener ese crecimiento, Omoda & Jaecoo dispone de una red de 115 concesionarios en España, además de un almacén central de recambios ubicado en Guadalajara. Esta infraestructura le permite ofrecer, según la propia marca, una experiencia de cliente diferencial a lo largo de todo el ciclo de vida del vehículo, desde la compra hasta el mantenimiento posterior, un aspecto cada vez más valorado por los compradores de coches electrificados.
