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BMW amplía la personalización deportiva del nuevo X5 y del primer iX5 con accesorios M Performance

BMW amplía la gama de accesorios M Performance coincidiendo con el lanzamiento de la quinta generación del X5 y del primer iX5 totalmente eléctrico. La nueva oferta se dirige a quienes buscan una personalización más deportiva en los dos SUV grandes de la marca, con piezas centradas en la aerodinámica, el diseño exterior y las llantas. La compañía sitúa estos componentes como una extensión estética y funcional de ambos modelos, en un momento en el que el segmento premium combina electrificación, tamaño y una demanda creciente de diferenciación visual.

Llantas BMW M Performance de 21 a 23 pulgadas, incluida la nueva aleación ligera de 23”. BMWGROUP

La gama llega con elementos específicos para el BMW X5 y el BMW iX5, dos modelos que comparten una base de diseño orientada a reforzar presencia y eficiencia aerodinámica. En lugar de limitarse a detalles decorativos, el paquete introduce piezas que afectan a zonas clave de la carrocería, como el frontal, la zaga y los retrovisores. La estrategia encaja con la evolución habitual de BMW M Performance: ofrecer una imagen más marcada sin entrar necesariamente en el terreno de las versiones M de mayor enfoque prestacional.

Carbono para el frontal y la zaga

Entre los elementos principales figuran las molduras delanteras M Performance, que actúan sobre las superficies integradas en el marco iluminado de la parrilla BMW Iconic Glow. La marca recurre a la fibra de carbono para subrayar el contraste entre las líneas del frontal y la nueva firma luminosa. Este material permite reducir peso frente a soluciones convencionales y aporta una textura asociada al rendimiento, aunque su impacto más visible para el usuario está en la lectura deportiva del conjunto.

El splitter delantero M Performance se compone de tres piezas y también está fabricado en fibra de carbono. Su función combina un propósito aerodinámico con una puesta en escena más agresiva del frontal, especialmente relevante en un SUV de gran tamaño como el X5. En este tipo de vehículos, cualquier intervención estética debe convivir con la altura libre, la refrigeración y los sistemas de asistencia. Por eso, BMW concentra los cambios en componentes añadidos que modifican la apariencia sin alterar la arquitectura básica del modelo.

La parte trasera incorpora un alerón de techo M Performance acabado en negro brillante y deflectores laterales de fibra de carbono situados junto al difusor. Estos elementos refuerzan la continuidad visual entre techo, portón y paragolpes, una zona especialmente visible en los SUV familiares de gran formato. La combinación de negro brillante y carbono busca una lectura más técnica de la zaga, aunque el planteamiento mantiene el diseño dentro de los márgenes habituales de un accesorio oficial de fábrica.

Aramida para mantener operativos sensores y antenas

Componentes aerodinámicos y de diseño en fibra de carbono y aramida, sello distintivo de BMW M Performance. BMWGROUP

Una de las decisiones técnicas más relevantes está en el uso de fibra de aramida para las carcasas de los retrovisores exteriores y el difusor trasero M Performance. Este compuesto presenta una apariencia y una estructura próximas a la fibra de carbono, pero ofrece una ventaja práctica: permite el paso de ondas electromagnéticas. La elección del material no responde solo a criterios estéticos, sino también a la necesidad de compatibilidad con los sistemas electrónicos integrados en la carrocería.

En los retrovisores, la presencia de sensores obliga a cuidar cualquier modificación exterior. La fibra de aramida permite que esos dispositivos sigan funcionando, algo imprescindible en vehículos equipados con asistentes de conducción, detección de entorno y sistemas de seguridad. En la zaga, el mismo criterio se aplica a las antenas vinculadas al accionamiento automático del portón trasero. Para BMW, el reto consiste en ofrecer un acabado visual cercano al carbono sin comprometer las funciones invisibles que ya forman parte del uso diario del coche.

El uso de aramida también refleja cómo evoluciona el mercado de accesorios originales. En generaciones anteriores, muchas piezas se centraban en el aspecto exterior; ahora deben convivir con radares, cámaras, antenas y sensores distribuidos por la carrocería. En el BMW X5 y el BMW iX5, esta integración resulta especialmente importante porque ambos se sitúan en un segmento donde el equipamiento tecnológico es un argumento de compra. La personalización, por tanto, se adapta a una arquitectura electrónica cada vez más compleja.

Llantas de 21 a 23 pulgadas

La oferta BMW M Performance incluye juegos completos de llantas de verano e invierno con medidas comprendidas entre 21 y 23 pulgadas. Esta horquilla permite adaptar el aspecto del vehículo a distintas prioridades de uso, desde una configuración más equilibrada hasta una presencia visual más contundente. En un SUV de grandes dimensiones, el diámetro de la llanta condiciona de forma clara la proporción lateral, la percepción de deportividad y, según el neumático elegido, también el confort de marcha.

La novedad más visible es una llanta de aleación ligera BMW M Performance de 23 pulgadas con radios en Y 1110 M Bicolor. El diseño combina tono Jet Black y acabado fresado brillante, una fórmula habitual en vehículos de gama alta para destacar el dibujo de la llanta con el coche en parado y en movimiento. BMW la sitúa como una pieza de fuerte carga estética, especialmente pensada para clientes que priorizan una imagen más expresiva en el X5 y el iX5.

Los accesorios BMW M Performance realzan el carácter deportivo del nuevo X5 y del primer iX5. BMWGROUP

La disponibilidad de juegos de invierno resulta especialmente relevante en mercados europeos donde el cambio estacional de neumáticos forma parte del uso normal del vehículo. Aunque España no tiene una regulación tan extendida como otros países del continente, las zonas de montaña y los desplazamientos invernales mantienen la demanda de ruedas específicas. En ese contexto, BMW agrupa llanta y neumático en conjuntos completos, lo que facilita el montaje y garantiza compatibilidad con medidas, carga y especificaciones previstas para cada versión.

Opciones para versiones con motor V8

La gama también contempla componentes vinculados al sistema de escape para determinadas variantes. Para un futuro modelo BMW M Performance con motor V8, la marca prevé un sistema de silenciadores destinado a mercados concretos fuera de Europa. Esta precisión es importante porque las normativas de ruido y emisiones condicionan cada vez más la disponibilidad de escapes deportivos en el continente. En la práctica, BMW separa la oferta global y evita presentar como universal un elemento que no llegará a todos los países.

Los embellecedores de escape M Performance en fibra de carbono también se plantean como complemento para la versión con motor V8 y para el BMW X5 M60e xDrive. En este último caso, la denominación apunta a una variante híbrida enchufable de altas prestaciones dentro de la familia X5. El enfoque es principalmente visual: los terminales refuerzan la apariencia del sistema de escape de serie y mantienen coherencia con el resto de piezas de carbono repartidas por la carrocería.

Consumos declarados y estado de desarrollo

BMW acompaña la presentación con cifras de consumo y emisiones para algunas versiones del X5. El BMW X5 40 xDrive declara 9,1 l/100 km de consumo combinado y 207 g/km de CO₂ bajo ciclo WLTP, con clase de CO₂ G. Por su parte, el BMW X5 40d xDrive registra 7,2 l/100 km y 188 g/km de CO₂ en el mismo procedimiento. Estos datos sitúan el paquete de accesorios dentro de una gama que sigue combinando motores de combustión y electrificación.

Embellecedores de escape M Performance en fibra de carbono a juego. BMWGROUP

En el caso del BMW iX5, la situación es distinta porque el modelo se presenta como prototipo en fase de desarrollo. La marca indica que todavía no dispone de cifras de consumo energético conforme al ciclo WLTP, ni de datos vinculados al reglamento alemán de etiquetado energético de turismos. Esta falta de información definitiva es habitual en vehículos que aún no han cerrado su homologación, especialmente cuando se trata de una variante eléctrica integrada en una familia con larga trayectoria térmica.

La llegada del primer BMW iX5 introduce una pieza clave en la transición de la familia X hacia la electrificación total. Hasta ahora, el X5 ha combinado motores de gasolina, diésel e híbridos enchufables, pero una versión completamente eléctrica cambia el equilibrio técnico de la gama. Los accesorios M Performance muestran que BMW quiere trasladar al modelo eléctrico el mismo lenguaje de personalización disponible en las variantes convencionales, sin reservar la estética deportiva solo a las motorizaciones de combustión.

Personalización oficial en un segmento competitivo

El movimiento llega en un mercado donde los SUV premium compiten no solo por potencia, autonomía o equipamiento, sino también por capacidad de personalización. BMW utiliza la línea M Performance como puente entre los acabados convencionales y los productos desarrollados por BMW M. Para el cliente, la ventaja de un accesorio oficial está en la integración con el diseño original, la compatibilidad técnica y la preservación de funciones vinculadas a sensores, asistentes y sistemas de apertura automática.

La estrategia también ayuda a diferenciar al BMW X5 en su quinta generación, un modelo que ocupa una posición central dentro de la oferta SUV de la marca. En vehículos de este precio y tamaño, muchos compradores buscan que la unidad no resulte visualmente idéntica a otras configuraciones. El catálogo M Performance responde a esa demanda mediante piezas visibles, materiales específicos y combinaciones de llantas que modifican el carácter del coche sin alterar su planteamiento familiar ni su orientación de gran turismo elevado.

Para el BMW iX5, la lectura es incluso más significativa porque la electrificación no reduce el interés por la imagen deportiva. La marca mantiene el uso de materiales como carbono y aramida, introduce llantas de gran diámetro y conserva una identidad visual asociada a M Performance. El resultado es una oferta pensada para acompañar el lanzamiento comercial y técnico del modelo, mientras BMW avanza en la definición final de datos de homologación, consumo eléctrico y disponibilidad por mercados.

María Rodríguez

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