Alpine prepara una de las apariciones más relevantes del próximo A110: el prototipo de desarrollo de la tercera generación del deportivo francés se dejará ver por primera vez en público en el Goodwood Festival of Speed, que se celebrará del 9 al 12 de julio de 2026. No será todavía el coche definitivo, sino una unidad de pruebas empleada para validar tecnologías y soluciones técnicas del modelo que tomará el relevo del actual biplaza.
La elección de Goodwood no es casual. El festival británico se ha convertido en un escaparate de primer nivel para prototipos, deportivos de producción limitada, monoplazas históricos y coches de competición contemporáneos. Para Alpine, enseñar allí el embrión del próximo A110 permite situar el proyecto ante un público especialmente sensible a los deportivos ligeros, la ingeniería de competición y la tradición europea del automóvil.
El coche que subirá la colina de Goodwood será un prototype mule, es decir, un vehículo de desarrollo que sirve para ensayar componentes, arquitectura y sistemas antes de que la carrocería y las especificaciones finales queden cerradas. Esta distinción es importante: Alpine no presentará aún el diseño definitivo de la tercera generación del A110, sino una herramienta de trabajo con la que enseña hacia dónde avanza el proyecto.
El Alpine A110 es uno de los nombres más reconocibles de la marca de Dieppe. Nació como deportivo ligero en los años sesenta y su denominación regresó décadas después con una interpretación moderna centrada en el bajo peso, el motor central y una puesta a punto muy orientada al conductor. La próxima generación tendrá la presión añadida de conservar esa identidad en un contexto técnico y normativo muy distinto al que vio nacer al modelo actual.
La presencia del prototipo irá acompañada de varios A110 representativos de distintas etapas, una forma de conectar el desarrollo del nuevo modelo con la historia de la saga. Alpine ha previsto un programa específico denominado Alpine Moment para el jueves 9 de julio, dentro de una agenda que incluirá subidas a la colina, apariciones en el espacio First Glance y exhibiciones vinculadas a la Fórmula 1.
La subida de la colina de Goodwood no tiene el valor técnico de un ensayo de desarrollo cerrado, pero sí ofrece algo que pocos eventos pueden igualar: exposición pública con coches en movimiento. Ver el prototipo del próximo A110 rodando ante aficionados, coleccionistas, prensa internacional y figuras del deporte del motor permite a Alpine medir también la recepción de un proyecto clave para su gama deportiva.
El festival, que en 2026 celebrará su 33ª edición, funciona como una mezcla de salón dinámico, reunión histórica y escaparate de competición. En ese entorno, un prototipo camuflado o de desarrollo puede generar más lectura técnica que una presentación estática convencional. En el caso del A110, el interés estará en cómo Alpine comunica la transición entre el deportivo conocido hasta ahora y la nueva arquitectura que prepara para los próximos años.
El programa contará también con presencia del BWT Alpine Formula One Team. Pierre Gasly y Franco Colapinto encabezarán una alineación de cinco pilotos de la estructura francesa, que participará en distintas demostraciones durante el evento. La marca aprovechará así el tirón mediático de la Fórmula 1 para reforzar la conexión entre su actividad deportiva y sus coches de calle.
Entre los vehículos previstos figura el E20 de 2012, un monoplaza con motor V8 que representa una etapa ya cerrada de la Fórmula 1, anterior a la actual era híbrida. Su presencia tiene valor para los aficionados por sonido, memoria técnica y contraste con el presente de la categoría, especialmente en un evento donde los monoplazas históricos suelen ser uno de los grandes reclamos de la subida.
La participación de Gasly y Colapinto también encaja en la estrategia de Alpine de hacer convivir producto y competición en un mismo relato. La escudería, propiedad del grupo Renault, compite en la categoría reina bajo la identidad Alpine desde 2021, después de sustituir a Renault como marca visible del proyecto. Esa continuidad entre circuito y carretera es especialmente sensible en un fabricante cuya gama se apoya en la deportividad como rasgo central.
El futuro A110 no es un lanzamiento más dentro de la marca. Es el coche que debe sostener la credibilidad deportiva de Alpine en una fase de cambio tecnológico para los fabricantes europeos, con normativas de emisiones más exigentes y una electrificación que ya condiciona el desarrollo de nuevos modelos. En ese escenario, mantener el carácter de un deportivo compacto y ligero resulta más complejo que simplemente aumentar potencia o prestaciones.
Por ahora, Alpine no ha detallado cifras de potencia, peso, autonomía ni calendario comercial del nuevo A110. La información confirmada se limita a su aparición pública como prototipo de desarrollo en Goodwood y a su papel como vehículo de pruebas para las tecnologías de la próxima generación. Esa cautela deja margen a una presentación gradual, con el festival británico como primer contacto visible antes de que lleguen datos técnicos más concretos.
El programa de Alpine en Goodwood combinará así tres planos: el legado del A110, el desarrollo del modelo que lo sucederá y la exposición de su equipo de Fórmula 1. La marca francesa llevará al festival un mensaje bastante claro, aunque todavía incompleto en lo técnico: el próximo A110 ya ha salido del laboratorio y empezará a mostrarse ante el público antes de convertirse en coche de producción.
Smart ha enseñado en Roma el interior del Concept #2, el prototipo que anticipa su…
El nuevo Škoda Peaq, el SUV eléctrico de siete plazas, listo para su presentación en…
El Renault Megane E-Tech eléctrico entra en una nueva fase comercial con una actualización que…
Nissan Motor España trasladará su sede corporativa al centro de Barcelona a partir de julio…
Toyota Gazoo Racing World Rally Team llegará al Rally Acrópolis de Grecia con el campeonato…
ANA MARCOS El Congreso de los Diputados ha aprobado este jueves una proposición no de…