Mercedes-Benz Group reports Q3 EBIT of €1.77 billion, supported by Financial Services and Vans; record BEV sales and continued product momentum. MERCEDES-BENZ
Mercedes-Benz Group ha cerrado el tercer trimestre de 2026 con una lectura doble: el grupo mejora su beneficio operativo declarado hasta 1.770 millones de euros, pero rebaja sus expectativas anuales por el deterioro del negocio de turismos, especialmente en China. La compañía ganó 1.518 millones entre julio y septiembre, por encima del mismo periodo del año anterior, aunque los ingresos retrocedieron un 4,5%, hasta 30.700 millones. El récord trimestral de eléctricos no compensa todavía la presión sobre márgenes y volúmenes.
La fotografía de fondo es menos cómoda de lo que sugiere el aumento del EBIT declarado, impulsado en parte por menores ajustes frente al ejercicio anterior. En términos ajustados, el EBIT del grupo cayó un 15%, hasta 1.780 millones de euros, una señal más fiel del momento que atraviesa el fabricante alemán. El negocio financiero y la división de furgonetas sostienen buena parte del resultado, mientras Mercedes-Benz Cars acusa divisas, costes de lanzamiento, menor aportación china y una competencia cada vez más agresiva.
El ajuste de previsiones confirma ese cambio de tono. Mercedes-Benz Cars espera ahora un margen operativo ajustado de solo entre el 2% y el 3% en 2026, frente al rango anterior del 3% al 5%. También se revisa la guía del grupo: el EBIT anual se situaría al nivel del ejercicio previo, no claramente por encima, y el flujo de caja libre industrial quedaría significativamente por debajo. La compañía vincula el recorte a China, materias primas y medidas de ciclo de producto.
La parte más positiva llega desde la electrificación. Las ventas de eléctricos puros, o BEV, crecieron un 61% interanual y alcanzaron un máximo trimestral para la marca. La cuota global de vehículos eléctricos de batería llegó al 16,8%, mientras que eléctricos e híbridos enchufables representaron conjuntamente una cuarta parte de las entregas de turismos. En Europa, casi uno de cada dos Mercedes vendidos fue electrificado y uno de cada tres correspondió a un modelo completamente eléctrico.
Ese avance convive con una caída de volumen en el negocio principal. Mercedes-Benz Cars matriculó 407.232 unidades en el trimestre, un 7,8% menos que un año antes, arrastrada sobre todo por China. Fuera de ese mercado, la compañía encadenó su tercer trimestre de crecimiento, con subidas del 5% en Europa y del 6% en Estados Unidos. Alemania tuvo un comportamiento especialmente sólido, con un avance del 13%, un dato relevante en un mercado europeo todavía marcado por la transición tecnológica y la presión regulatoria.
El margen de turismos refleja la tensión. El EBIT declarado de Mercedes-Benz Cars subió ligeramente hasta 455 millones de euros, pero el EBIT ajustado se desplomó a 560 millones, prácticamente la mitad que un año antes. El retorno sobre ventas ajustado se quedó en el 2,5%, frente al 4,8% del tercer trimestre de 2025. La marca atribuye el deterioro a la menor contribución de China, el efecto divisa, campañas de lanzamiento y gastos ligados a su mayor renovación de producto.
El calendario comercial de la marca está cargado. El nuevo CLA está ayudando al segmento de acceso, mientras el GLC eléctrico empuja las ventas del núcleo de gama fuera de China. La Clase S también vuelve a ganar tracción con la llegada del nuevo modelo, con ventas fuera de China que duplicaron las del trimestre anterior. La compañía asegura que los pedidos de modelos eléctricos clave en Europa se extienden ya hasta bien entrado 2027, un colchón comercial importante, aunque todavía insuficiente para neutralizar China.
La división de furgonetas vuelve a funcionar como estabilizador dentro del grupo. Mercedes-Benz Vans obtuvo un EBIT ajustado de 397 millones de euros y un margen del 9,4% en el tercer trimestre. En los nueve primeros meses, la rentabilidad ajustada alcanzó el 9,9%, en la zona alta de su propia guía. Las entregas crecieron un 1%, hasta 84.421 unidades, con avances en Norteamérica y en el resto del mundo, además de un aumento del 12% en las furgonetas eléctricas.
El resultado de Vans llega en plena fase inversora. La nueva arquitectura de furgonetas exige gastos de desarrollo y puesta en marcha, lo que presiona el beneficio ajustado frente al año anterior. Aun así, la división combina precios bajo tensión con mayor volumen fuera de China y menores costes ligados a producto. Su papel es especialmente relevante porque el negocio de furgonetas profesionales suele ofrecer una base de clientes distinta a la del turismo premium, con decisiones de compra más ligadas a coste de uso y disponibilidad.
Mercedes-Benz Financial Services fue el otro gran apoyo del trimestre. Su EBIT ajustado creció un 42%, hasta 445 millones de euros, y la rentabilidad sobre recursos propios subió al 13,8%. La mejora procede de mayores márgenes de cartera, evolución favorable del coste del riesgo y control del gasto. La financiera mantiene un papel central en la comercialización: casi uno de cada dos vehículos vendidos por el grupo se financió o se alquiló a través de esta división.
El volumen contractual de la financiera bajó hasta 123.737 millones de euros a cierre de septiembre, afectado principalmente por la venta de Athlon completada en julio. El nuevo negocio alcanzó 40.364 millones en los nueve primeros meses, ligeramente por debajo del ejercicio anterior. En un entorno de tipos todavía exigente para el comprador y de fuerte competencia comercial, la financiación cautiva resulta clave para sostener ventas, pero también expone al fabricante a la evolución del riesgo crediticio y del valor residual.
La posición financiera del grupo sigue siendo amplia. La liquidez neta del negocio industrial se situó en 31.000 millones de euros, muy cerca del cierre de 2025 y ligeramente por encima del final del segundo trimestre. En los nueve primeros meses, Mercedes-Benz destinó 6.400 millones a investigación y desarrollo, invirtió 2.900 millones en inmovilizado y devolvió 5.200 millones a los accionistas mediante dividendos y recompras. El equilibrio entre inversión, remuneración y caja sigue siendo uno de los mensajes centrales.
El flujo de caja libre industrial, sin embargo, muestra una desaceleración clara. Entre enero y septiembre alcanzó 3.131 millones de euros, frente a 5.589 millones un año antes. En el tercer trimestre apenas llegó a 172 millones, muy lejos de los 1.367 millones del mismo periodo de 2025. La compañía lo atribuye al aumento temporal del capital circulante, especialmente por inventarios de vehículos nuevos que deberían entregarse en los próximos meses, y a salidas de caja vinculadas a reestructuración.
La reducción de costes se mantiene como una prioridad industrial. Mercedes-Benz asegura que los costes fijos se han reducido aproximadamente un 25% desde 2019 y que desde junio de 2026 ha intensificado las medidas de productividad global, con especial atención a sus centros alemanes. En diciembre volverá a ofrecer un programa de bajas voluntarias para funciones indirectas en Alemania. La compañía intenta ajustar estructura sin frenar por completo su programa de nuevos modelos y tecnología.
El fabricante también avanza en su arquitectura digital propia. MB.OS, el sistema operativo interno de Mercedes-Benz, se incorporará a todos los modelos nuevos o actualizados, con independencia del tipo de propulsión. La idea es que cada vehículo sea software-defined y pueda recibir actualizaciones over the air en áreas como asistencia a la conducción. Tras China y Estados Unidos, la conducción asistida punto a punto debería llegar a las primeras ciudades alemanas antes de que acabe 2026.
La inteligencia artificial aparece como otro eje de eficiencia. Mercedes-Benz trabaja en PLM.AI, una base digital para conectar desarrollo, compras, producción, ventas y posventa con el objetivo declarado de acortar hasta un 30% los ciclos de desarrollo. En producción, la marca ya emplea aplicaciones dentro del ecosistema MO360 para control de calidad. En administración y ventas, la automatización de procesos busca reducir complejidad y liberar recursos, aunque su impacto real en costes dependerá de la ejecución.
La renovación de producto continuará en paralelo. Mercedes-AMG ha presentado el nuevo Mercedes-AMG GT SUV, el primer SUV grande desarrollado íntegramente por la división deportiva en sus 59 años de historia y el segundo modelo sobre la arquitectura eléctrica de altas prestaciones AMG.EA. Para Mercedes-Benz, el reto inmediato no es solo lanzar más modelos, sino lograr que esa ofensiva mejore márgenes en un mercado premium donde China ya no garantiza el crecimiento que sostuvo a la industria europea durante años.
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