El urbano eléctrico recibe mejoras técnicas, nuevos motores y una batería optimizada para reforzar su papel como uno de los modelos más accesibles del mercado.

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Dacia actualiza el Spring, su modelo 100% eléctrico, con una serie de mejoras centradas en la conducción, la eficiencia y la versatilidad. El pequeño urbano, que supera ya las 200.000 unidades vendidas en Europa, evoluciona sin perder su principal argumento: ser uno de los coches eléctricos más económicos del mercado.

La actualización introduce nuevos motores, una plataforma revisada y avances en comportamiento dinámico, en un momento en el que la competencia en el segmento de acceso eléctrico empieza a intensificarse.

Más potencia para salir del entorno urbano

La principal novedad del Spring es la incorporación de dos nuevos motores eléctricos, de 70 y 100 CV, que sustituyen a las anteriores versiones de menor potencia. Este cambio responde a una demanda creciente: vehículos urbanos capaces de desenvolverse con mayor solvencia fuera de la ciudad.

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Las mejoras se perciben especialmente en recuperaciones, con una clara reducción en los tiempos de aceleración entre 80 y 120 km/h, un rango clave para incorporaciones y adelantamientos en vías rápidas.

Aunque sigue siendo un modelo pensado principalmente para entornos urbanos, el nuevo Spring amplía su radio de acción y mejora su polivalencia.

Nueva batería y eficiencia optimizada

El modelo estrena una batería de 24,3 kWh con tecnología LFP (litio-ferrofosfato), cada vez más extendida en vehículos eléctricos por su mayor durabilidad y menor coste frente a otras químicas.

La autonomía se mantiene en torno a los 225 kilómetros en ciclo mixto WLTP, una cifra coherente con su planteamiento urbano. Según los datos de uso de la marca, cubre con holgura las necesidades diarias de la mayoría de conductores, que recorren distancias relativamente cortas.

En el apartado de recarga, el Spring mejora sus capacidades con un sistema opcional de carga rápida en corriente continua de hasta 40 kW, que permite pasar del 20% al 80% en menos de media hora. De serie, incorpora un cargador de corriente alterna de 7 kW.

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Mejoras en chasis y comportamiento

Más allá del sistema eléctrico, Dacia ha introducido cambios en la estructura del vehículo para mejorar su comportamiento dinámico. La plataforma se ha reforzado y se ha optimizado el reparto de pesos, lo que se traduce en una mayor estabilidad.

Entre las novedades destacan la incorporación de una barra estabilizadora de serie, nuevos ajustes de suspensión y una dirección revisada para ofrecer mayor precisión.

También se han introducido mejoras aerodinámicas, como carenados inferiores y un nuevo alerón, que contribuyen a reducir el consumo energético.

Un coche ligero y práctico

Con un peso cercano a una tonelada, el Spring sigue siendo uno de los eléctricos más ligeros del mercado, un factor clave para mantener su eficiencia.

En el apartado práctico, mantiene uno de sus puntos fuertes: un maletero de hasta 308 litros, ampliable a más de 1.000 litros con los asientos traseros abatidos, cifras destacadas dentro del segmento.

Además, incorpora soluciones como la función V2L (Vehicle-to-Load), que permite alimentar dispositivos externos, una característica cada vez más habitual en vehículos eléctricos.

Digitalización sencilla y funcional

El interior apuesta por una digitalización básica pero funcional, con un cuadro de instrumentos digital de 7 pulgadas y sistemas multimedia que varían según el acabado.

Las versiones superiores incluyen pantalla táctil de mayor tamaño y conectividad con Apple CarPlay y Android Auto, mientras que la integración del smartphone sigue siendo un elemento central de la experiencia.

El reto: mantener su liderazgo en precio

Dacia mantiene el posicionamiento del Spring como el eléctrico más accesible del mercado, con precios que siguen por debajo de muchos de sus rivales directos.

En un contexto en el que los fabricantes chinos están irrumpiendo con fuerza en el segmento de acceso, la marca rumana busca reforzar su propuesta mejorando el producto sin alterar su filosofía de bajo coste.

El Spring, en definitiva, evoluciona para seguir siendo una de las puertas de entrada a la movilidad eléctrica en Europa, en un momento en el que este tipo de modelos serán clave para democratizar el coche eléctrico.