El equipo japonés afronta la cita lusa del Mundial de Rallys como líder destacado tras un inicio de temporada impecable y seis triunfos consecutivos en esta prueba.

©Toyota

El Campeonato del Mundo de Rallys (WRC) regresa a la tierra con una de sus pruebas más emblemáticas, el Rally de Portugal, y lo hace con Toyota Gazoo Racing como gran referencia. El equipo japonés afronta la cita del 7 al 10 de mayo con un arranque de temporada inmaculado —cinco victorias en cinco pruebas— y con la intención de prolongar su racha en uno de los rallys más exigentes del calendario.

La prueba portuguesa, una de las más veteranas del WRC, supone un cambio radical respecto al asfalto de Canarias, última cita disputada. Aquí, la grava, la gestión de neumáticos y la posición de salida vuelven a ser determinantes.

Dominio total en 2026… y en Portugal

Toyota no solo lidera el campeonato de constructores con autoridad, sino que también ha impuesto un ritmo difícil de igualar desde el inicio del año. El reciente resultado en el Rally Islas Canarias, con un contundente 1-2-3-4, consolidó una ventaja de casi un centenar de puntos en la clasificación.

A ese dominio se suma un dato significativo: el equipo acumula seis victorias consecutivas en Portugal desde 2019. Un historial que refuerza su condición de favorito en un terreno que combina tramos rápidos con secciones técnicas y una evolución del firme que complica la segunda pasada por los tramos.

Evans lidera, pero la presión es interna

Elfyn Evans llega como líder del campeonato de pilotos, aunque con una ventaja mínima sobre su compañero Takamoto Katsuta. Ambos forman parte de un bloque sólido en el que también destacan Sami Pajari, tercero en la general tras encadenar varios podios, y Oliver Solberg, en progresión constante.

La particularidad de Portugal es que los pilotos mejor clasificados deben abrir pista, lo que puede suponer una desventaja en las primeras etapas al limpiar la grava suelta. Evans, acostumbrado a esta situación, vuelve a asumir ese papel, mientras que otros nombres del equipo podrían beneficiarse de salir más retrasados.

Entre ellos destaca Sébastien Ogier, que compite con un programa parcial pero sigue siendo una referencia. El francés, con siete victorias en Portugal —récord absoluto—, vuelve a ser uno de los principales aspirantes al triunfo.

Un rally exigente desde el primer día

El Rally de Portugal mantiene su esencia, con base en el norte del país y centro neurálgico en Matosinhos, cerca de Oporto. Sin embargo, el formato de 2026 introduce cambios en el arranque, con tramos de tierra desde la jornada inicial.

La prueba comienza con un ‘shakedown’ adelantado y un inicio en Coimbra, antes de encarar especiales en la zona de Aveiro y una superespecial urbana. Las jornadas clave llegarán viernes y sábado, con múltiples tramos en Arganil y el norte del país, mientras que el domingo volverá a incluir el mítico salto de Fafe como Power Stage final.

Las condiciones del terreno —blando en la primera pasada y cada vez más roto y pedregoso después—, junto con la posible variabilidad meteorológica, convierten esta cita en una prueba de resistencia tanto para pilotos como para mecánicas.

Amplia presencia del GR Yaris en todas las categorías

Más allá de la categoría reina, Toyota contará con una fuerte representación en las clases inferiores. Hasta once unidades del GR Yaris Rally2 competirán en WRC2, con nombres destacados como Roope Korhonen, Gus Greensmith o el español Alejandro Cachón.

Además, jóvenes talentos del programa de desarrollo del equipo seguirán acumulando experiencia en un rally especialmente técnico, donde la precisión en la trazada es clave debido a la estrechez y deslizamiento de los tramos.

Una cita clave en la lucha por el título

El Rally de Portugal marca tradicionalmente un punto de inflexión en la temporada del WRC. Con el campeonato entrando en su fase europea sobre tierra, los equipos empiezan a definir sus opciones reales al título.

Toyota parte con ventaja, pero también con la presión de mantener un nivel de rendimiento casi perfecto. En un rally donde los errores se pagan caros y las condiciones pueden cambiar rápidamente, la consistencia será tan importante como la velocidad.