El Rallye Villa de Llanes concentra este fin de semana buena parte de la tensión deportiva de la temporada, con la tercera prueba de la Peugeot Rally Cup Ibérica 2026 y la final del Desafío Peugeot sobre el mismo asfalto asturiano. La cita, prevista los días 25 y 26 de septiembre, reunirá a 14 unidades del Peugeot 208 Rally4 en un recorrido de 13 especiales y 144 kilómetros cronometrados, una combinación que puede alterar tanto la clasificación ibérica como el título español.

La prueba organizada por la Escudería Villa de Llanes llega en un punto especialmente sensible del curso, después de una primera parte de temporada repartida entre tierra y asfalto. El campeonato ibérico pasó por el Rali Terras d’Aboboreira y por el Rallye Rías Baixas antes de instalarse en las carreteras asturianas, donde los tramos largos, técnicos y selectivos suelen premiar la precisión. La entrada en Llanes no solo reparte puntos: también condiciona la posición de salida hacia la última ronda del calendario.
En la Peugeot Rally Cup Ibérica, el portugués Pedro Câmara defiende el liderato con 50 puntos tras firmar una victoria y un segundo puesto en las dos primeras pruebas. Su ventaja es relevante, pero no definitiva, porque Francisco Puertas llega segundo con 29 puntos y Javier Cañada tercero con 27. En una copa monomarca donde los márgenes suelen medirse en segundos, la suma de los puntos finales y los extras de la Power Stage mantiene abierta la pelea por el título.
La situación es todavía más ajustada en el Desafío Peugeot 2026, que celebra en Llanes su quinta y última prueba. Javier Cañada lidera con 85,60 puntos, pero Miguel García le sigue con 80,40 y Francisco Puertas conserva opciones con 73,40. La particularidad de esta final aumenta la presión: las puntuaciones del rally y de la Power Stage se multiplican por 1,2, de modo que un error o un tramo brillante pueden cambiar el desenlace del trofeo español.
Un recorrido exigente en dos etapas
El itinerario del 49.º Rallye Villa de Llanes contempla 427,40 kilómetros totales, de los que 144,00 serán contra el cronómetro. La competición se desarrollará íntegramente sobre asfalto y estará dividida en dos etapas y siete secciones, con tramos que combinan velocidad, cambios de ritmo y zonas de alta exigencia para los copilotos. En este contexto, la gestión del neumático, la lectura de las notas y la regularidad serán factores tan importantes como la velocidad pura de los Peugeot 208 Rally4.
La actividad competitiva arranca el viernes 25 de septiembre con entrenamientos libres, clasificación y shakedown antes de la salida de la primera etapa, fijada para las 15:30. La jornada incluye dos pasadas por Nueva-Labra, de 19,90 kilómetros, y dos por Rales, de 6,72 kilómetros, antes de una especial urbana y nocturna en Llanes de 1,86 kilómetros. En total, el primer día suma cinco especiales y 55,10 kilómetros cronometrados, suficientes para abrir diferencias o forzar remontadas tempranas.
La primera especial larga, Nueva-Labra 1, está prevista a las 16:13 para el primer coche y será una de las referencias iniciales del rally por su extensión y dificultad. Después llegará Rales 1, a las 17:26, antes de que los equipos regresen al parque de asistencia y afronten la segunda pasada por ambos tramos. La noche añadirá un componente de precisión extra en Llanes, una especial breve pero delicada, donde la temperatura del neumático y la concentración pueden resultar determinantes.
La segunda etapa, el sábado 26 de septiembre, comenzará a las 08:30 y reunirá ocho tramos cronometrados. Por la mañana habrá dos pasadas por Camín Encantau, de 6,49 kilómetros, y por Mazucu, de 10,64 kilómetros, dos especiales con capacidad para seleccionar el grupo de cabeza antes del tramo decisivo de la tarde. La secuencia matinal obligará a los equipos a encontrar un equilibrio entre atacar y conservar, especialmente quienes estén pendientes de dos clasificaciones distintas.
La tarde del sábado concentrará buena parte de la resolución deportiva con Valleoscuro y Colombes. La PEC 10, Valleoscuro 1, de 14,98 kilómetros, abrirá el bloque a las 15:33, seguida de Colombes 1, de 12,34 kilómetros, marcada como Power Stage. La segunda pasada por Valleoscuro llegará a las 18:28 y Colombes 2 cerrará el rally a las 19:30. En ese último tramo se conocerá no solo el ganador de la prueba, sino también el campeón del Desafío Peugeot.
Catorce Peugeot 208 Rally4 en la salida
La lista de inscritos confirma una participación de 14 Peugeot 208 Rally4, todos encuadrados en el Grupo RC4, con varios de los pilotos que han sostenido el interés de las dos competiciones durante la temporada. Entre los nombres principales figuran Pedro Câmara, Francisco Puertas, Javier Cañada, Miguel García, Pablo Fernández, Javier Sosa y Joan Socias. La igualdad técnica propia de una copa monomarca eleva el peso del pilotaje, de las notas y de la capacidad para adaptarse a un asfalto asturiano cambiante.
El bloque español estará liderado por los tres aspirantes al título del Desafío Peugeot. Javier Cañada competirá junto a Aday Ortiz con la ventaja provisional de la clasificación, mientras Miguel García y Carla Salvat buscarán reducir una diferencia de 5,20 puntos. Francisco Puertas, acompañado por Sérgio Fernández, llega tercero, pero con margen matemático para ser campeón si combina un buen resultado final con una actuación sólida en la Power Stage multiplicada por el coeficiente de la final.
La representación portuguesa tendrá como principal referencia a Pedro Câmara, que esta vez contará con Nuno Cabral como copiloto. Su objetivo es doble: defender el liderato de la Peugeot Rally Cup Ibérica y salir de Asturias con una ventaja suficiente antes del cierre de la temporada en Portugal. La experiencia acumulada en las dos primeras rondas, con victoria en tierra y podio en asfalto, le permite afrontar Llanes desde una posición favorable, aunque el margen de error se estrecha.
La nómina de participantes se completa con Pablo Fernández y Lucía Otero, Javier Sosa y Javier Fragiel, Joan Socias y Alejandro López Fernández, además de Miquel Labarias, Abel González, Aritz Iriondo, Emilio Criado, Petr Turkin, Javier Azcona y David de La Osa. La profundidad de la lista añade tráfico competitivo en todos los grupos de tiempos, un factor relevante porque las posiciones intermedias también pueden restar puntos a quienes aspiran al título. En Llanes, cada puesto ganado puede tener efecto directo en la clasificación.
Dos campeonatos con intereses cruzados
La coincidencia entre la Peugeot Rally Cup Ibérica y el Desafío Peugeot multiplica las lecturas de carrera. Algunos pilotos compiten con la vista puesta en ambos frentes, mientras otros priorizan el título español o la posición de cara a la final ibérica. Esa superposición obliga a calcular riesgos con precisión: atacar en una especial puede ser necesario para recortar puntos, pero una salida de carretera o un pinchazo dejaría sin opciones a quienes llegan separados por márgenes mínimos.
El sistema de puntos añade un elemento táctico relevante con la Power Stage, que concede bonificaciones a los más rápidos y puede modificar una clasificación aparentemente controlada. En la copa ibérica, esos extras ya han tenido impacto: Pedro Câmara sumó dos puntos adicionales en Aboboreira y tres más en Rías Baixas. Javier Cañada también aprovechó ese apartado en Vigo, donde su victoria le permitió pasar de no puntuar en la apertura a situarse tercero de la general.
La trayectoria previa explica la tensión actual del campeonato ibérico. En abril, Pedro Câmara y João Câmara vencieron en el Rali Terras d’Aboboreira, disputado sobre tierra en el entorno de Amarante, y tomaron el mando del certamen. Meses después, en el asfalto gallego del Rallye Rías Baixas, el portugués confirmó su regularidad con la segunda posición, mientras Javier Cañada se adjudicó la victoria en Vigo. Ese cruce de resultados deja Llanes como una bisagra entre la remontada española y la defensa portuguesa.
En la clasificación ibérica, por detrás del líder Pedro Câmara aparecen Francisco Puertas con 29 puntos y Javier Cañada con 27, seguidos por Hélder Miranda con 23. Miguel García y Emanuel Figueiredo suman 17 puntos, mientras Pablo Fernández figura con 16. La tabla demuestra que la pelea por las plazas de honor no se limita al primer puesto, ya que el resultado asturiano puede alterar el podio provisional antes de la última cita y condicionar estrategias en el Algarve.
La final española, al detalle
El Desafío Peugeot llega a su cierre con una clasificación comprimida en la parte alta. Javier Cañada cuenta con 85,60 puntos después de una temporada de crecimiento, marcada por su victoria en Rías Baixas y un podio en Isla de Los Volcanes. Miguel García, vencedor en la prueba inaugural, acumula 80,40, mientras Francisco Puertas suma 73,40 gracias, entre otros resultados, a una victoria en la tercera cita del año. Los tres llegan a Llanes con argumentos reales.
Por detrás del trío de cabeza, Pablo Fernández ocupa la cuarta posición con 49,00 puntos, seguido de Javier Sosa con 40,40 y Joan Socias con 37,00. Aunque sus opciones de título son más limitadas, su papel puede influir en el reparto final de puntos si se intercalan entre los candidatos principales. En una final con coeficiente ampliado, las posiciones del segundo grupo adquieren valor estratégico, porque pueden impedir que un aspirante sume el máximo necesario para certificar el campeonato.
La última parada de la Peugeot Rally Cup Ibérica 2026 llegará apenas una semana después, con el Rally Casinos do Algarve previsto para los días 2 y 3 de octubre sobre tierra. Antes, Llanes definirá quién viaja a Portugal con ventaja y quién queda obligado a arriesgar en la ronda final. Para los equipos, el desafío inmediato será completar dos jornadas asturianas sin errores, con ritmo suficiente para sumar y con la vista puesta en una clasificación que sigue abierta.
