El Leapmotor C10 MY27 llega con una actualización de calado para un SUV que quiere ganar peso en el segmento D eléctrico europeo. La revisión no se limita a retoques de equipamiento: incorpora una nueva arquitectura eléctrica y electrónica, mejora la conectividad, añade funciones de asistencia a la conducción y revisa las versiones de batería y autonomía. En un mercado donde los fabricantes chinos compiten cada vez más por precio, tecnología y eficiencia, el C10 busca reforzar sus argumentos frente a rivales familiares de tamaño medio.

La novedad técnica central está en la arquitectura eléctrica y electrónica 3.5 de Leapmotor, una base que permite ejecutar software con mayor rapidez y ampliar funciones conectadas y de seguridad. Este tipo de plataformas se ha convertido en una pieza crítica en los eléctricos modernos, porque condiciona desde la gestión energética hasta las actualizaciones digitales y los asistentes de conducción. En el C10 MY27, esa revisión sirve también para introducir el sistema LEAP OS 4.0 Plus y una interfaz más completa.
El movimiento llega en un momento relevante para Leapmotor en Europa. La marca china opera en un escenario cada vez más disputado, con fabricantes tradicionales acelerando sus gamas eléctricas y nuevos competidores asiáticos presionando en precio y equipamiento. El C10, por tamaño y planteamiento familiar, se sitúa en una zona de mercado especialmente sensible: la de los SUV amplios que deben justificar tanto su autonomía como su tecnología embarcada sin disparar el coste final para el cliente.
Más autonomía y carga más rápida
En las versiones eléctricas con batería Pro de 69,9 kWh, el motor trasero eleva su potencia hasta 224 CV y el par alcanza los 360 Nm. La velocidad máxima pasa a 180 km/h y la autonomía homologada queda en 430 km WLTP. También mejora la recarga rápida en corriente continua, que sube de 84 kW a 120 kW, lo que permite pasar del 30 % al 80 % en 24 minutos en condiciones adecuadas.
La variante C10 RWD 81,9 kWh ProMax también recibe una revisión mecánica. Su motor trasero desarrolla ahora 299 CV y 360 Nm, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos y una velocidad máxima de 190 km/h. La autonomía se mantiene en 510 km WLTP, una cifra que la sitúa como la opción más interesante para quienes prioricen viajes largos frente a prestaciones puras, siempre dentro de los límites reales de uso de cualquier eléctrico.
Por encima queda el C10 AWD 81,9 kWh ProMax, que combina dos motores, uno delantero y otro trasero, para alcanzar 571 CV y 655 Nm de par máximo. Esta versión acelera de 0 a 100 km/h en 5,0 segundos y declara 460 km WLTP. La diferencia frente al modelo de tracción trasera es clara: más rendimiento y tracción total, a cambio de una autonomía homologada inferior por el mayor consumo asociado al segundo motor.
La alternativa REEV Hybrid, híbrida de autonomía extendida, mantiene una lectura distinta dentro de la gama. Cuenta con 220 CV, puede recorrer hasta 145 km en modo eléctrico y, con el generador de gasolina de cuatro cilindros y 1,5 litros, alcanza una autonomía total homologada de 986 km WLTP. Esta configuración apunta a conductores que quieren circular a diario en eléctrico, pero todavía valoran no depender exclusivamente de la red de carga en trayectos largos.
Conectividad más cercana al uso real
La conectividad era uno de los apartados donde el C10 tenía margen de mejora para el cliente europeo, y el MY27 introduce una petición habitual: compatibilidad inalámbrica con CarPlay y Android Auto. La pantalla central de 14,6 pulgadas integra el sistema LEAP OS 4.0 Plus, con una interfaz configurable, gráficos tridimensionales y visualización multiaplicación. Más allá del tamaño de la pantalla, la clave estará en la fluidez y en la facilidad para acceder a funciones frecuentes durante la conducción.
El asistente de voz también cambia con esta actualización. Leapmotor anuncia una interacción más natural y capacidad para comprender órdenes en inglés, francés, alemán, italiano, español, portugués brasileño y árabe. El sistema añade búsqueda en línea mediante ChatGPT para consultar información en tiempo real, como meteorología o noticias, y mejora la gestión de funciones del vehículo, multimedia y navegación. Es un terreno cada vez más habitual en los eléctricos recientes, aunque su utilidad dependerá de la precisión con la que interprete órdenes cotidianas.
La carga también gana una ayuda sencilla pero práctica: un indicador luminoso situado tras la tapa de carga. El logotipo de Leapmotor cambia de color según el estado del proceso: blanco cuando el coche está enchufado pero no carga, verde intermitente durante la carga, verde fijo al completarse y azul para carga programada. En los casos de uso V2L, el parpadeo azul identifica que el vehículo está suministrando energía a dispositivos externos, una función cada vez más valorada en eléctricos familiares.
Más maletero y pequeños cambios de confort
El apartado práctico también se revisa. En los C10 eléctricos, el maletero crece 27 litros hasta alcanzar 500 litros, o 1.905 litros con los asientos traseros abatidos. Además, se incorpora un suelo de carga regulable en dos alturas, que permite maximizar el volumen disponible o generar un compartimento oculto bajo el piso. Todas las versiones BEV mantienen un maletero delantero de 30 litros, útil para guardar cables de carga u objetos pequeños.
En el C10 REEV Hybrid, la capacidad del maletero pasa de 400 a 440 litros, con hasta 1.845 litros al abatir la segunda fila. Los asientos traseros pueden reclinarse o plegarse por completo, una solución pensada para reforzar el uso familiar y de ocio. En el acabado Design aparecen además un retrovisor interior sin marco con función antideslumbramiento, apoyo lumbar eléctrico de cuatro posiciones para el conductor y cristales delanteros acústicos de doble capa.
El exterior recibe cambios contenidos. La novedad más visible es una barra luminosa LED que recorre el frontal de lado a lado en el acabado Design, acompañando a los faros LED automáticos. No hay una alteración profunda de proporciones ni de enfoque, sino un ajuste de imagen para acercarlo al lenguaje actual de los eléctricos chinos. En el interior, Leapmotor mantiene una configuración de habitáculo centrada en pantalla, techo panorámico y mandos reducidos, una fórmula ya extendida en este segmento.
Más asistentes de conducción
La dotación de seguridad suma cinco funciones de ayuda a la conducción y eleva el total anunciado de sistemas ADAS a 22. Entre las novedades figuran el cambio automático de carril, el aviso de salida del vehículo precedente, la alerta de tráfico cruzado delantero, el frenado ante tráfico cruzado delantero y un sistema de indicación de distancia lateral para carreteras estrechas. Son funciones orientadas a maniobras urbanas, retenciones y vías rápidas, ámbitos donde los SUV familiares acumulan buena parte de su uso diario.
El paquete se apoya ahora en una configuración denominada 1V5R, formada por una cámara frontal y cinco radares. La incorporación de radares en las esquinas delanteras y en la zona frontal mejora la percepción del entorno, especialmente al detectar objetos o vehículos que se aproximan en cruces y salidas con visibilidad limitada. Como ocurre con cualquier sistema de asistencia, su función es apoyar al conductor, no sustituirlo, pero el aumento de sensores amplía el margen de actuación del vehículo.
La gama conserva los acabados Life y Design, aunque ambos reciben más equipamiento. De serie se mantienen elementos como asientos delanteros con regulación eléctrica, climatización automática bizona, faros y pilotos LED automáticos y un techo panorámico de 2,1 m² con parasol eléctrico. El acabado Life incorpora ahora acceso y arranque sin llave, sensores delanteros de aparcamiento, los 22 asistentes y conectividad inalámbrica, mientras que el Design añade los elementos de confort y diseño específicos de esta actualización.
