Toyota Racing ha dominado las primeras 6 Horas de Barcelona del Campeonato del Mundo de Resistencia (WEC) y se ha proclamado campeón de constructores de 2026. El Toyota número 8 de Sébastien Buemi, Brendon Hartley y Ryo Hirakawa se impuso por delante del número 7, mientras que el Ferrari 499P de Miguel Molina, Antonio Fuoco y Nicklas Nielsen completó el podio. La carrera, disputada sobre un asfalto que pasó de mojado a seco, también dejó una remontada de Álex Riberas hasta la novena posición y un undécimo puesto para Dani Juncadella, que llegó a liderar durante los primeros metros.

El estreno del Mundial de Resistencia en el Circuit de Barcelona-Catalunya terminó con un resultado de enorme importancia para Toyota. La marca japonesa no solo consiguió la victoria en la penúltima carrera de la temporada, sino que colocó sus dos prototipos en las primeras posiciones y aseguró matemáticamente el campeonato de fabricantes.
La superioridad del equipo quedó reflejada en el resultado, aunque la prueba tuvo más dificultades de las que sugiere el doblete. La lluvia condicionó la salida, los incidentes provocaron varias neutralizaciones y la transición hacia los neumáticos de seco obligó a los equipos a adaptar sus estrategias.
Toyota respondió a todos esos cambios sin perder el control de la carrera. El número 8 completó las 198 vueltas en 6 horas, 1 minuto y 20,906 segundos, con una ventaja final de apenas 583 milésimas sobre el otro coche de la marca. La diferencia respecto al Ferrari número 50, tercero, fue de 39,725 segundos.
El resultado también tuvo una dimensión especial para el automovilismo español. Miguel Molina consiguió subir al podio ante su público, en una carrera que reunió a 55.511 espectadores durante los tres días de actividad.
Toyota resuelve el Mundial de constructores en Montmeló
La victoria del Toyota número 8 permitió a Sébastien Buemi, Brendon Hartley y Ryo Hirakawa reforzar su liderato en el campeonato de pilotos, mientras que el segundo puesto del número 7, compartido por Mike Conway, Kamui Kobayashi y Nyck de Vries, completó una jornada decisiva para el fabricante japonés. El doblete aseguró el título mundial de constructores antes de la última cita del calendario, las 6 Horas de Monza.
Toyota alcanzó los 212 puntos en la clasificación de fabricantes, frente a los 154 de BMW y los 130 de Ferrari. Con una sola carrera pendiente, sus rivales ya no pueden superar esa ventaja.

El campeonato de pilotos, en cambio, todavía no tiene vencedor definitivo. Las dos tripulaciones de Toyota se disputarán la corona en Italia, separadas por 17 puntos. Esta circunstancia convierte la última prueba en un enfrentamiento interno entre los dos coches de la marca japonesa, que ya tiene garantizado que el título de pilotos permanecerá en su estructura.
Para Toyota, el resultado supone además una confirmación de su capacidad para competir en una categoría Hypercar cada vez más concurrida, con fabricantes como Ferrari, Cadillac, BMW, Alpine, Peugeot, Aston Martin y Genesis.
La igualdad observada en la clasificación del sábado, cuando Genesis consiguió la pole position, contrastó con el desarrollo de la carrera del domingo. En condiciones cambiantes y durante tandas largas, Toyota terminó imponiendo un ritmo que sus adversarios no pudieron mantener.
Una salida bajo la lluvia que cambió el orden de la parrilla
La primera edición de las 6 Horas de Barcelona comenzó con un escenario muy diferente al de los entrenamientos y la clasificación. Después de dos jornadas disputadas en seco, la lluvia apareció antes de la carrera y dejó el asfalto en condiciones delicadas.
La dirección de carrera decidió realizar la salida detrás del coche de seguridad, con una vuelta de formación adicional para permitir que los pilotos adquirieran temperatura en los neumáticos de lluvia. Cuando se lanzó la carrera, Dani Juncadella protagonizó uno de los movimientos más destacados del fin de semana.
El barcelonés había clasificado tercero con el Genesis GMR-001 número 19, compartido con Mathieu Jaminet y Paul-Loup Chatin. En los primeros metros aprovechó las condiciones de la pista para adelantar a sus rivales y colocarse al frente. Durante unos instantes, el piloto español lideró la prueba de casa. Sin embargo, la maniobra terminó teniendo consecuencias negativas. Juncadella se pasó de frenada en la curva 5, atravesó la escapatoria de grava y cayó hasta las últimas posiciones de la categoría Hypercar.

El incidente dejó al Genesis número 19 sin la ventaja conseguida en la salida y obligó al equipo a plantear el resto de la carrera como una remontada. Mientras tanto, Sébastien Buemi aprovechó la situación para colocar el Toyota número 8 en cabeza. Su compañero de equipo, el Toyota número 7, también progresó rápidamente hasta situarse entre los primeros.
La carrera todavía estaba lejos de decidirse, pero el fabricante japonés ya había conseguido lo más importante: controlar las posiciones delanteras.
Los incidentes y el coche de seguridad condicionaron la primera hora
El asfalto mojado provocó numerosos problemas durante los primeros compases. Álex Riberas también perdió posiciones con el Aston Martin Valkyrie número 009, que comparte con Marco Sørensen, después de verse involucrado en una situación complicada con uno de los Alpine. En la categoría LMGT3 se produjo además un incidente múltiple que obligó a intervenir al coche de seguridad. La primera hora quedó marcada por las neutralizaciones y por las dificultades de los pilotos para encontrar adherencia.
Los equipos aprovecharon las interrupciones para reorganizar sus estrategias, especialmente en lo relativo al combustible y los relevos. En esas circunstancias, Miguel Molina consiguió situar el Ferrari número 50 en las posiciones de podio. El piloto español, que comparte el 499P con Antonio Fuoco y Nicklas Nielsen, evitó errores importantes y mantuvo un ritmo competitivo cuando las condiciones eran más difíciles. Su actuación permitió a Ferrari consolidarse como la principal alternativa a Toyota durante buena parte de la carrera.
También Peugeot aprovechó el asfalto mojado para mostrar una competitividad superior a la que había exhibido durante la clasificación. El Peugeot 9X8 número 93, con Paul di Resta, Nick Cassidy y Alex Quinn, llegó a remontar hasta la sexta posición. Sin embargo, la evolución posterior de la pista terminaría modificando de nuevo las diferencias entre fabricantes.

El paso a los neumáticos de seco decidió la segunda parte de la carrera
Uno de los momentos más importantes llegó cuando el asfalto comenzó a secarse, aproximadamente después de las dos primeras horas. Los equipos tuvieron que decidir cuándo abandonar los neumáticos de lluvia y montar los slicks. Una parada demasiado temprana podía resultar perjudicial si todavía quedaban zonas con agua. Retrasar demasiado el cambio, por el contrario, suponía perder tiempo frente a los rivales que ya circulaban con neumáticos de seco.
Toyota gestionó correctamente esa transición. El número 7 llegó a situarse por delante del número 8 durante la secuencia de paradas, pero el orden volvió a cambiar después de un error de Mike Conway. Ni siquiera una sanción que afectó al Toyota número 8 fue suficiente para apartarlo de la lucha por la victoria.
Con la pista completamente seca, los dos prototipos japoneses comenzaron a establecer diferencias cada vez más importantes respecto al resto de la parrilla. Ferrari mantuvo la tercera posición, pero no encontró el ritmo necesario para disputar la victoria.
La gestión de los neumáticos resultó especialmente importante en Barcelona, un circuito que exige mucho a las ruedas por sus curvas rápidas y las cargas laterales que soportan los prototipos.
Michelin estrenó en esta prueba una nueva especificación de neumático de lluvia, fabricada con un 57 % de materiales renovables o reciclados, según la compañía. A medida que se secó el circuito, los equipos pasaron a utilizar compuestos slick blandos y medios. La capacidad de Toyota para mantener un ritmo competitivo en ambas condiciones terminó siendo decisiva.

Miguel Molina consigue un podio especial ante su público
Para el automovilismo español, la noticia más destacada de la jornada fue el tercer puesto de Miguel Molina. El piloto catalán compartió el Ferrari 499P número 50 con Antonio Fuoco y Nicklas Nielsen, formando una tripulación que terminó como la principal alternativa a Toyota.
El Ferrari había partido desde la octava posición de la parrilla, pero las condiciones de la salida y una carrera sin errores importantes permitieron al equipo progresar hasta el podio. Molina tuvo un papel relevante durante los relevos intermedios. Su capacidad para mantener un ritmo constante y gestionar los neumáticos ayudó a consolidar la tercera plaza mientras los Toyota ampliaban su ventaja.
Ferrari también tuvo que prestar atención a las estrategias de los equipos que circulaban por detrás, especialmente durante las paradas y los cambios de neumáticos. El resultado final confirmó que el 499P número 50 había conseguido el mejor resultado posible ante la superioridad mostrada por Toyota.
El propio Molina reconoció después de la carrera que el podio era el objetivo más realista al comprobar la diferencia de rendimiento con los prototipos japoneses.
Para el piloto español, subir al podio en Barcelona tuvo además un significado personal. El Circuit de Barcelona-Catalunya forma parte de su trayectoria deportiva y competir allí ante familiares y aficionados convirtió la tercera posición en uno de sus resultados más especiales.
El Ferrari cruzó la meta a 39,725 segundos del vencedor, una diferencia que ilustra tanto la consistencia del equipo italiano como el margen que Toyota consiguió abrir durante la carrera.

Dani Juncadella pasa del liderato a una remontada sin puntos
La carrera de Dani Juncadella tuvo dos partes muy diferentes. Su salida fue una de las más espectaculares de la jornada. Desde la tercera posición consiguió superar a los coches que tenía delante y colocarse primero, aprovechando las condiciones de adherencia y la oportunidad que ofrecía el primer sector. Sin embargo, la excursión por la grava de la curva 5 anuló buena parte del trabajo realizado durante la clasificación.
El Genesis número 19 cayó hasta el fondo de la categoría y tuvo que recuperar posiciones durante las siguientes horas. Juncadella y sus compañeros consiguieron remontar hasta la undécima plaza, pero terminaron a las puertas de los puntos. La decepción fue mayor porque Genesis había sido la revelación de la clasificación del sábado, cuando Mathys Jaubert consiguió la primera pole position de la marca en el WEC con el número 17.
El resultado del domingo puso de manifiesto que el equipo todavía tiene trabajo por delante para transformar su velocidad a una vuelta en un rendimiento consistente durante seis horas. El Genesis número 17 también tuvo problemas, entre ellos incidencias relacionadas con el control de tracción, y acabó decimosexto.
El equipo coreano se marchó de Barcelona sin puntos, pese a haber colocado sus dos coches entre los tres primeros de la parrilla. Para Juncadella, el fin de semana tuvo al menos una noticia positiva fuera de la pista: su continuidad con Genesis Magma Racing para la temporada 2027.

Álex Riberas suma puntos con el Aston Martin Valkyrie
El tercer representante español en la categoría Hypercar, Álex Riberas, también protagonizó una carrera de recuperación. El Aston Martin Valkyrie número 009, compartido con Marco Sørensen y Roman De Angelis, había comenzado desde la undécima posición.
Las dificultades de la salida y los incidentes de las primeras vueltas retrasaron al equipo, que tuvo que modificar su planteamiento para recuperar terreno. A medida que la pista se secaba, el Aston Martin consiguió mejorar su posición y mantenerse en la lucha por los puntos.
Riberas y sus compañeros terminaron en la novena posición de la clasificación oficial, completando 197 vueltas, una menos que los vencedores. La novena plaza supone un resultado positivo para el programa Valkyrie, especialmente en una carrera donde las condiciones cambiantes exigieron adaptar constantemente la estrategia.
El resultado también permitió al equipo sumar puntos en un fin de semana complicado para el otro Aston Martin, el número 007, que sufrió problemas después de salirse en una zona de pista resbaladiza.
Cadillac se acerca al podio y Ferrari coloca dos coches entre los cinco primeros
Por detrás del Ferrari de Molina, Cadillac consiguió un resultado destacado con el V-Series.R número 38 de Earl Bamber, Sébastien Bourdais y Jack Aitken. La tripulación terminó cuarta, a 52,811 segundos del Toyota vencedor.
El quinto puesto fue para el Ferrari 499P número 83 de AF Corse, compartido por Yifei Ye, Robert Kubica y Philip Hanson, que cruzó la meta apenas 542 milésimas después del Cadillac. La diferencia entre ambos refleja la intensidad de la lucha por las posiciones situadas inmediatamente detrás del podio.
El segundo Cadillac, número 12, terminó sexto, mientras que el BMW M Hybrid V8 número 15 ocupó la séptima posición. Alpine consiguió situar sus dos prototipos entre los diez primeros, aunque sin disponer del ritmo necesario para luchar por el podio.
Peugeot, por su parte, terminó duodécimo y decimotercero. La marca francesa había mostrado un rendimiento competitivo sobre mojado, pero perdió posiciones cuando el asfalto se secó. El contraste entre ambos escenarios fue uno de los aspectos técnicos más interesantes de la carrera.
En resistencia, disponer de un coche rápido bajo unas condiciones concretas no siempre es suficiente. La capacidad para mantener el rendimiento cuando cambian la temperatura, la adherencia y los neumáticos puede terminar siendo mucho más determinante.
Clasificación final de las 6 Horas de Barcelona 2026
Los diez primeros clasificados de Hypercar, según los resultados oficiales publicados por la FIA, fueron los siguientes:
| Posición | Equipo | Coche | Vueltas | Diferencia |
| 1 | Toyota Racing #8 | Toyota TR010 Hybrid | 198 | |
| 2 | Toyota Racing #7 | Toyota TR010 Hybrid | 198 | +0,583 s |
| 3 | Ferrari AF Corse #50 | Ferrari 499P | 198 | +39,725 s |
| 4 | Cadillac Hertz Team JOTA #38 | Cadillac V-Series.R | 198 | +52,811 s |
| 5 | AF Corse #83 | Ferrari 499P | 198 | +53,353 s |
| 6 | Cadillac Hertz Team JOTA #12 | Cadillac V-Series.R | 198 | +1:20,751 |
| 7 | BMW M Team WRT #15 | BMW M Hybrid V8 | 198 | +1:32,135 |
| 8 | Alpine Endurance Team #36 | Alpine A424 | 198 | +1:32,956 |
| 9 | Aston Martin THOR Team #009 | Aston Martin Valkyrie | 197 | A 1 vuelta |
| 10 | Alpine Endurance Team #35 | Alpine A424 | 197 | A 1 vuelta |
| 11 | Genesis Magma Racing #20 | Genesis – GMR-001-Hypercar | 197 | A 1 vuelta |
| 12 | Peugeot Totalenergies #93 | Peugeot 9×8 | 197 | A 1 vuelta |
| 13 | Peugeot Totalenergies #94 | Peugeot 9×8 | 197 | A 1 vuelta |
| 14 | BMW M Team WRT | BMW – M Hybrid V8 | 196 | A 2 vueltas |
| 15 | Ferrari AF Corse #51 | Ferrari 499P | 195 | A 3 vueltas |
| 16 | Genesis Magma Racing #17 | Genesis – GMR-001-Hypercar | 195 | A 3 vueltas |
| 17 | Aston Martin THOR Team #007 | Aston Martin Valkyrie | 115 | A 83 vueltas |
Porsche gana en LMGT3 y McLaren termina segundo
La categoría LMGT3 también ofreció una carrera con cambios de condiciones y numerosos incidentes, aunque el dominio del vencedor fue mucho más claro. El Porsche 911 GT3 R número 92 de The Bend Manthey, compartido por Yasser Shahin, Riccardo Pera y Richard Lietz, consiguió la victoria después de mantenerse al frente durante buena parte de la prueba. Shahin tomó el liderato en el primer relevo y sus compañeros lograron conservar la ventaja a lo largo de las siguientes horas.

La segunda posición correspondió al McLaren 720S LMGT3 Evo número 10 de Garage 59, pilotado por Antares Au, Tom Fleming y Marvin Kirchhöfer. El equipo había conseguido la pole el sábado, pero no pudo mantener el primer puesto durante la carrera. Kirchhöfer aseguró finalmente la segunda posición tras superar al BMW número 69 en la parte final.
El podio lo completó precisamente ese BMW M4 LMGT3 Evo de Team WRT, compartido por Anthony McIntosh, Parker Thompson y Dan Harper. La tripulación alemana había comenzado desde la decimoquinta posición y consiguió remontar hasta la tercera plaza.
Por su parte, el Corvette número 33 de TF Sport terminó séptimo en LMGT3. Su resultado aplaza la resolución del campeonato de la categoría hasta Monza.
Toyota llega a Monza con los títulos asegurados para la marca
Las 6 Horas de Barcelona han definido buena parte del desenlace del Mundial de Resistencia de 2026. Toyota ya tiene asegurado el título de constructores y también sabe que el campeonato de pilotos será para una de sus dos tripulaciones. La clasificación de pilotos queda encabezada por Buemi, Hartley e Hirakawa, que disponen de 17 puntos de ventaja sobre Conway, Kobayashi y De Vries.
La última carrera se disputará en Monza, donde ambos Toyota resolverán la lucha por el título individual. El número 8 llega con una ventaja considerable, pero todavía existen combinaciones de resultados que permitirían al número 7 superar a sus compañeros.
Para Ferrari, BMW, Cadillac y el resto de fabricantes, la última prueba tendrá otros objetivos: terminar la temporada con un buen resultado y obtener información útil de cara al desarrollo de sus respectivos programas deportivos.
Barcelona supera los 55.000 espectadores en su estreno en el WEC
Más allá de los resultados deportivos, la llegada del Mundial de Resistencia a Montmeló deja otro dato relevante. El Circuit de Barcelona-Catalunya comunicó una asistencia acumulada de 55.511 espectadores durante los tres días de actividad, desde los entrenamientos del viernes hasta la carrera del domingo.
La prueba permitió reunir en una misma parrilla a algunos de los principales fabricantes de automóviles del mundo, con prototipos híbridos de altas prestaciones y una categoría LMGT3 formada por deportivos derivados de modelos de producción.
También tuvo especial significado para los tres pilotos españoles de Hypercar, que pudieron competir en un trazado vinculado a sus primeros años en el automovilismo.
El podio de Miguel Molina fue el mejor resultado nacional del fin de semana, mientras que Álex Riberas y Dani Juncadella protagonizaron carreras condicionadas por los incidentes iniciales y las estrategias.
El estreno barcelonés confirmó además una característica fundamental de las carreras de resistencia: una buena clasificación no garantiza el éxito cuando hay que competir durante seis horas.
Genesis pasó de conseguir una pole histórica el sábado a terminar fuera de los puntos el domingo. Toyota, en cambio, convirtió su consistencia, la gestión de los neumáticos y su rendimiento bajo condiciones cambiantes en un doblete que decidió el campeonato.
El Mundial de Resistencia llegará a Monza con el título de constructores resuelto, pero con una última batalla pendiente entre los dos Toyota por el campeonato de pilotos.
