Alpine aprovechará la semana del Gran Premio de Barcelona de Fórmula 1 para convertir su Atelier de la capital catalana en un punto de encuentro para clientes y aficionados. La marca francesa ha programado entre el 11 y el 14 de junio una agenda de actividades vinculadas a la competición, con acceso mediante inscripción previa y plazas limitadas, en su espacio situado en el Eixample barcelonés.

La denominada Alpine Race Week se celebrará en el Atelier Alpine Barcelona, en el número 303 de la calle Diputació, y combinará experiencias de corte deportivo con acciones más cercanas al mundo del automóvil de calle. La propuesta incluye simuladores de Fórmula 1, sesiones para seguir en directo la actividad del fin de semana de carreras y entrenamientos físicos inspirados en la preparación de los pilotos, además de pruebas de producto con los modelos eléctricos de la marca.
Un escaparate urbano en plena semana de Gran Premio
La activación llega en un momento en el que Barcelona sigue utilizando la F1 como uno de sus grandes reclamos deportivos y turísticos. El Circuit de Barcelona-Catalunya, ubicado en Montmeló, ha sido durante décadas una referencia del calendario por su papel en carreras y test, pero las marcas buscan cada vez más llevar parte de esa actividad fuera del trazado. En ese contexto, espacios urbanos como el Atelier Alpine funcionan como una extensión del paddock para un público que no siempre se desplaza al circuito.
La programación prevista por Alpine estará abierta del jueves 11 al sábado 13 de junio en horario de 10:00 a 19:00 horas para las actividades de prueba de vehículos, mientras que el conjunto de la Race Week se prolongará hasta el domingo 14. Para acceder a las experiencias será necesario registrarse previamente a través de la plataforma habilitada por la marca, alpineraceweek.es, donde se gestionan las reservas disponibles.

El A290 y el A390, protagonistas fuera del circuito
Más allá del componente deportivo, Alpine utilizará esta semana para acercar al público su nueva gama eléctrica. El Alpine A290, el compacto deportivo derivado de la arquitectura del Renault 5 E-Tech, representa el acceso a la marca en esta nueva etapa; el Alpine A390, por su parte, amplía el catálogo hacia un formato de mayor tamaño y orientación familiar, manteniendo el posicionamiento prestacional que Alpine quiere conservar en su transición eléctrica.
La presencia de estos modelos en Barcelona no es casual. Alpine, integrada en Renault Group, está intentando trasladar parte del valor de su programa en Fórmula 1 a una gama de calle que ya no gira únicamente en torno al A110. En un mercado europeo donde el coche eléctrico necesita diferenciarse más allá de la autonomía o el precio, la marca francesa recurre a su herencia deportiva para construir una identidad reconocible.

Durante la semana del 8 al 14 de junio, la firma también ofrecerá condiciones comerciales específicas para estos dos modelos, con cuotas anunciadas desde 180 euros al mes para el A290 y desde 390 euros al mes para el A390. Como ocurre con este tipo de financiación, las condiciones completas dependerán de la configuración, entrada, duración del contrato y requisitos asociados, por lo que deberán consultarse en el punto de venta o en los canales oficiales de la marca.
La iniciativa encaja con una tendencia cada vez más visible en los grandes premios europeos: las marcas ya no limitan su presencia al circuito y buscan ocupar espacios céntricos donde la F1 se mezcla con la vida de la ciudad. En el caso de Alpine, Barcelona servirá como escaparate doble: por un lado, para alimentar el vínculo emocional con la competición; por otro, para poner frente al público sus primeros pasos en una gama eléctrica con ambición deportiva.
