El equipo japonés sumó puntos en las dos carreras disputadas en su prueba de casa gracias a Oliver Rowland y Norman Nato. El británico se queda a solo 14 puntos del liderato del Mundial antes del desenlace de la temporada en Londres, mientras Nissan continúa en la pelea por los campeonatos de pilotos y equipos.

El Tokyo E-Prix dejó un balance positivo para Nissan en uno de los fines de semana más importantes del calendario. Competir ante la afición local siempre supone una presión añadida para cualquier fabricante, pero el equipo japonés logró responder con dos actuaciones consistentes que le permiten llegar con opciones al desenlace del Campeonato del Mundo ABB FIA de Fórmula E.
Oliver Rowland terminó séptimo el sábado y cuarto el domingo, mientras que Norman Nato cerró la segunda carrera del fin de semana con una sexta posición, un resultado que permitió al equipo sumar puntos en ambas pruebas y mantener abiertas sus aspiraciones deportivas antes de la doble cita final que decidirá la temporada.
Un sábado condicionado por la clasificación
La primera carrera comenzó cuesta arriba para Nissan. Tanto Rowland como Nato se quedaron fuera de las eliminatorias de clasificación, un aspecto especialmente importante en la Fórmula E actual, donde la posición de salida suele condicionar el desarrollo de la prueba.
El británico arrancó desde la decimoquinta plaza y apostó por una estrategia centrada en la gestión de energía durante el primer tramo de carrera. Esa táctica le permitió disponer de más recursos en la fase decisiva, aprovechar el Attack Mode y ganar posiciones hasta cruzar la meta en séptimo lugar. El resultado permitió a Rowland rescatar unos puntos importantes en una carrera que, tras la clasificación, parecía mucho más complicada.
La situación fue distinta para Norman Nato. El piloto francés rodó inicialmente en posiciones de puntos, pero una penalización de cinco segundos por un contacto con otro monoplaza condicionó completamente su estrategia. La sanción, cumplida durante la parada obligatoria para el Pit Boost, le hizo perder un tiempo decisivo y terminó relegándole hasta la decimosexta posición.
Reacción inmediata para la segunda carrera
El equipo aprovechó la noche para revisar la puesta a punto de ambos Nissan antes de la carrera dominical. Sin embargo, las modificaciones introducidas apenas pudieron comprobarse sobre la pista, ya que los terceros entrenamientos libres fueron cancelados debido al mal tiempo, obligando a los equipos a afrontar directamente la sesión de clasificación.
Pese a esa falta de rodaje, tanto Rowland como Nato lograron acceder a los Duelos, el formato eliminatorio que decide las primeras posiciones de la parrilla, mejorando notablemente sus prestaciones respecto al sábado. Rowland tomó la salida desde la octava posición y Nato desde la sexta.
Una carrera marcada por la lluvia y la estrategia
La segunda prueba del fin de semana comenzó sobre un asfalto completamente mojado y tras una primera vuelta neutralizada detrás del coche de seguridad. En un campeonato donde la gestión energética resulta tan determinante como la velocidad pura, la evolución de la pista obligó a todos los equipos a adaptar continuamente sus estrategias.
Rowland aprovechó uno de sus periodos de Attack Mode para ganar posiciones durante las primeras vueltas y pronto se situó entre los pilotos más rápidos del grupo delantero. Conforme el trazado fue secándose, el británico llegó incluso a liderar la carrera durante varias vueltas gracias a una acertada combinación de ritmo y ahorro de energía.
Una bandera roja en la parte final reagrupó al pelotón y obligó a afrontar un último sprint hasta la meta. Rowland defendió con éxito su posición para terminar cuarto, quedándose muy cerca del podio.
La remontada de Nato
La carrera de Norman Nato siguió un guion completamente distinto. El francés sufrió problemas de adherencia durante la primera mitad de la prueba y fue perdiendo posiciones conforme evolucionaba la carrera.
No obstante, cuando el asfalto comenzó a ofrecer mejores condiciones, lanzó su último periodo de potencia adicional con el Attack Mode y protagonizó una de las remontadas más destacadas del domingo. En apenas unos minutos recuperó siete posiciones para finalizar sexto, completando así una importante recuperación tras el decepcionante resultado del sábado.
Londres decidirá el campeonato
Los resultados obtenidos en Tokio permiten a Nissan afrontar la cita decisiva del campeonato con opciones reales. Oliver Rowland viajará al circuito londinense situado a 14 puntos del liderato del Campeonato de Pilotos, una diferencia todavía recuperable teniendo en cuenta que el último fin de semana de competición incluirá dos carreras y un importante número de puntos en juego.
Además del título individual, Nissan mantiene abiertas sus opciones en la clasificación por equipos, uno de los grandes objetivos de la estructura japonesa en la recta final de la temporada. La doble prueba de Londres, prevista para mediados de agosto, también supondrá el cierre de la era GEN3 de la Fórmula E antes de la llegada de la nueva generación de monoplazas.
Nissan consolida su apuesta por la competición eléctrica
Más allá del resultado deportivo, el E-Prix de Tokio volvió a poner de manifiesto el papel estratégico que la Fórmula E desempeña dentro de Nissan. El fabricante japonés fue el primer constructor de su país en incorporarse al campeonato eléctrico en 2018 y, desde entonces, ha ido reforzando progresivamente su implicación en la categoría. En 2022 asumió el control total del antiguo equipo e.dams y, dos años más tarde, se convirtió en el primer fabricante en confirmar su continuidad para la futura era GEN4, que se prolongará hasta 2030.
La marca considera la Fórmula E un laboratorio para el desarrollo de tecnologías relacionadas con la electrificación, la gestión energética y la eficiencia, conocimientos que posteriormente pueden trasladarse a sus vehículos de producción.
Con dos carreras todavía por disputarse y el campeonato completamente abierto, Nissan llega a Londres con la posibilidad de cerrar la temporada peleando por los títulos. El rendimiento mostrado en Tokio, especialmente en una prueba marcada por condiciones cambiantes y decisiones estratégicas, confirma que el equipo mantiene el nivel competitivo necesario para aspirar al desenlace del Mundial.
