El grupo alemán celebra un nuevo hito en su estrategia de electrificación con un BMW i5 producido en Alemania que tendrá destino final en España.

BMW ha superado la barrera de los dos millones de vehículos totalmente eléctricos fabricados en todo el mundo, un dato que confirma el ritmo de crecimiento de la electrificación dentro del grupo. El modelo que marca este hito es una berlina BMW i5 M60 xDrive ensamblada en la planta alemana de Dingolfing, que será entregada a un cliente en España.
Un crecimiento sostenido desde 2021
Aunque BMW fue uno de los pioneros en movilidad eléctrica con modelos como el i3 en la pasada década, el gran impulso industrial ha llegado en los últimos años. La producción a gran escala de eléctricos en su red comenzó en 2021 con el lanzamiento del BMW iX, precisamente en la planta de Dingolfing.
Desde entonces, este complejo industrial se ha convertido en uno de los pilares de la estrategia eléctrica del grupo. En la actualidad produce varios de sus modelos más representativos, como el propio iX, el i5 —en sus variantes berlina y familiar— y el i7. Solo en estas instalaciones se han ensamblado más de 320.000 vehículos eléctricos desde 2021.
El peso de la electrificación en la planta es cada vez mayor. En 2025, más de una cuarta parte de los coches producidos allí ya eran eléctricos, una proporción que refleja la transformación progresiva de la industria.
Producción flexible y estrategia multitecnológica
A diferencia de otros fabricantes que han optado por líneas de producción exclusivas para eléctricos, BMW mantiene una estrategia de “apertura tecnológica”. Esto significa que en sus fábricas se ensamblan en la misma línea vehículos con diferentes tipos de propulsión: eléctricos, híbridos y de combustión.
Este modelo permite adaptar la producción a la demanda del mercado sin depender de una única tecnología, algo especialmente relevante en un momento en el que la transición energética avanza a ritmos distintos según regiones.
La red industrial del grupo ya ha integrado esta filosofía en todas sus plantas alemanas, donde actualmente se fabrica al menos un modelo eléctrico en cada una de ellas. Este enfoque ha contribuido a consolidar a Alemania como uno de los principales centros de producción de vehículos eléctricos a nivel global.
El papel de Europa en la electrificación
El hecho de que el vehículo número dos millones tenga como destino España refleja también el peso creciente de los mercados europeos en la adopción del coche eléctrico. Países como Alemania, Francia o España están acelerando su transición impulsados por normativas medioambientales más exigentes y políticas de apoyo a la electrificación.
En este contexto, fabricantes como BMW buscan equilibrar su oferta entre innovación tecnológica y capacidad industrial, manteniendo la flexibilidad necesaria para responder a un mercado en plena transformación.
Un hito dentro de una transición en marcha
Alcanzar los dos millones de vehículos eléctricos producidos no supone un punto final, sino un paso más en un proceso que continúa evolucionando. La industria del automóvil se enfrenta a uno de los mayores cambios de su historia reciente, y la electrificación es solo una parte de esa transformación, junto a la digitalización y los nuevos modelos de movilidad.
Para BMW, este hito confirma que la electrificación ya no es una apuesta de futuro, sino una realidad consolidada dentro de su estructura productiva. El reto ahora pasa por mantener el crecimiento, mejorar la eficiencia y responder a una demanda que seguirá aumentando en los próximos años.
