La marca francesa presenta su nuevo prototipo para la temporada 2026/2027, en un momento de profunda transformación técnica del campeonato eléctrico.

Nuevo monoplaza de Citroën. ©Citroën

Citroën ha desvelado el primer adelanto de su monoplaza para la futura era GEN4 del Campeonato Mundial ABB FIA de Fórmula E, una generación que marcará un salto significativo en prestaciones, tecnología y complejidad estratégica dentro del campeonato.

La presentación llega tras el reciente compromiso de la marca con esta nueva etapa, en la que la Fórmula E afronta una evolución clave desde el punto de vista técnico y deportivo.

Un cambio de paradigma: tracción total y más potencia

La principal novedad de la generación GEN4 es la introducción de la tracción integral permanente. A diferencia de la GEN3, donde la tracción a las cuatro ruedas solo se activaba en momentos puntuales como la clasificación o el Attack Mode, ahora todas las ruedas serán motrices de forma continua.

Este cambio no sólo mejora la capacidad de tracción, sino que también transforma la dinámica de conducción y la gestión de la energía, dos elementos centrales en la Fórmula E.

En paralelo, el incremento de potencia es notable. Los nuevos monoplazas alcanzarán hasta 450 kW en condiciones de carrera y podrán llegar a los 600 kW en clasificación y en modos de máxima exigencia. Esto supone un salto importante respecto a la generación anterior, elevando tanto las prestaciones como la exigencia técnica para equipos y pilotos.

Aerodinámica variable y mayor complejidad en carrera

Otra de las claves de la GEN4 es la introducción de dos configuraciones aerodinámicas diferenciadas. Los equipos podrán optar por un paquete de alta carga para clasificación y otro de menor resistencia para carrera, lo que añade un nuevo nivel de decisiones estratégicas.

Este enfoque, más habitual en otras disciplinas del automovilismo, refuerza el carácter técnico del campeonato y abre la puerta a planteamientos más diversos en función del circuito y las condiciones de carrera.

Además, el sistema de control de tracción evoluciona para optimizar la adherencia en todo momento, mientras que la capacidad de frenado regenerativo aumenta hasta los 700 kW, mejorando la eficiencia energética, uno de los pilares de la categoría.

Más velocidad y más espectáculo

Con estas mejoras, la Fórmula E busca reducir la brecha en prestaciones respecto a otras categorías, manteniendo su identidad eléctrica. El aumento de potencia, combinado con una mejor gestión de la energía, permitirá velocidades más altas y carreras potencialmente más intensas.

Al mismo tiempo, la mayor complejidad técnica exigirá a los equipos una mayor capacidad de adaptación, especialmente en la gestión de la energía y en la toma de decisiones en tiempo real.

Citroën y su apuesta por la nueva era eléctrica

Para Citroën Racing, este nuevo monoplaza representa una evolución natural tras su primera etapa en la competición. La marca busca consolidar su posición en un campeonato que se ha convertido en escaparate tecnológico para la movilidad eléctrica.

El modelo presentado incorpora una decoración provisional de tipo “camuflaje”, concebida como transición hacia la identidad visual definitiva que lucirá en competición. El diseño mantiene elementos característicos de la marca, como el motivo del doble chevrón, reinterpretado con un enfoque más dinámico.

Un campeonato en plena evolución

La llegada de la GEN4 confirma la intención de la Fórmula E de seguir evolucionando hacia un formato más competitivo y tecnológicamente avanzado. Desde su creación en 2014, la categoría ha pasado de ser un laboratorio experimental a consolidarse como un espacio clave para el desarrollo de tecnologías eléctricas aplicables a los vehículos de calle.

En este contexto, movimientos como el de Citroën reflejan el creciente interés de los fabricantes por posicionarse en una disciplina que combina innovación, sostenibilidad y visibilidad global en el ámbito del automovilismo.