El Škoda Kodiaq híbrido enchufable con su nuevo acabado Laurin & Klement. Volkswagen Group

El Škoda Kodiaq amplía su oferta con una versión híbrida enchufable más potente y con el acabado Laurin & Klement, la terminación más equipada dentro de la gama del SUV checo. La novedad llega en un momento simbólico para el modelo, que cumple diez años desde su presentación y acumula 1,2 millones de unidades vendidas en todo el mundo. En un segmento donde los SUV familiares siguen teniendo peso, Škoda refuerza el Kodiaq con una receta conocida: más autonomía eléctrica, más prestaciones y una configuración más cuidada.

La principal novedad mecánica está en el sistema híbrido enchufable, que pasa a ofrecer una potencia total de 200 kW. La arquitectura combina un motor de gasolina de 130 kW con un propulsor eléctrico de 85 kW, una evolución que supone 50 kW adicionales respecto a la versión enchufable ya conocida. En la práctica, Škoda busca situar al Kodiaq iV en una zona más competitiva frente a otros SUV de tamaño medio-grande con etiqueta Cero y orientación familiar.

Más potencia para el Kodiaq iV

La batería de tracción tiene una capacidad bruta de 25,7 kWh, de los que 19,7 kWh son utilizables. Es una cifra relevante porque coloca al Kodiaq entre los híbridos enchufables capaces de cubrir buena parte de los desplazamientos diarios en modo eléctrico, siempre que se recargue con regularidad. La marca ya ofrecía en esta generación una autonomía eléctrica superior a 100 kilómetros en el Kodiaq iV de 150 kW, aunque no ha detallado en esta comunicación la cifra específica para la nueva variante de 200 kW.

Otro dato importante es la capacidad de recarga rápida en corriente continua de hasta 50 kW, algo todavía no universal entre los híbridos enchufables. Esta posibilidad permite reducir tiempos en ruta y hace que el planteamiento del Kodiaq no dependa únicamente de la recarga doméstica o de puntos de corriente alterna. En viajes largos, donde muchos plug-in hybrid acaban funcionando como un híbrido convencional tras agotar la batería, esa carga rápida puede mejorar el uso real del sistema eléctrico.

El Kodiaq mantiene así una estrategia que cada vez gana más presencia en Europa: ofrecer electrificación sin abandonar el formato de SUV amplio y polivalente. El cliente de este tipo de vehículo suele valorar el espacio, la posibilidad de viajar con la familia y la capacidad de carga, pero también mira con atención el coste de uso urbano y las restricciones de acceso en grandes ciudades. En España, esa combinación resulta especialmente sensible por el peso de la etiqueta ambiental en las decisiones de compra.

Laurin & Klement, el acabado más alto de la gama

La llegada del acabado Laurin & Klement añade una capa más de equipamiento al Kodiaq actual. Esta denominación, que Škoda reserva tradicionalmente para sus versiones más completas, incorpora elementos orientados al confort y una presentación exterior diferenciada. Entre el equipamiento anunciado figuran los asientos con función de masaje, las barras de techo plateadas, paragolpes y faldones laterales pintados en el color de la carrocería, además de llantas de aleación específicas para esta terminación.

Los emblemas Laurin & Klement aparecen tanto en el exterior como en el habitáculo, una forma de identificar una versión que no busca tanto un enfoque deportivo como una percepción más cuidada del producto. En la gama de Škoda, esta nomenclatura tiene un valor histórico: remite a los fundadores de la compañía, Václav Laurin y Václav Klement, y se ha utilizado en distintos modelos como sello de acabado superior. En el Kodiaq, encaja con el papel de buque familiar de la marca.

El nuevo acabado se ofrecerá con diferentes opciones de motorización, aunque la novedad mecánica más relevante es el híbrido enchufable de 200 kW. La gama del Škoda Kodiaq mantiene así una oferta amplia, con versiones de combustión y electrificadas, en un mercado donde los fabricantes intentan cubrir perfiles muy distintos sin multiplicar modelos. Para una marca generalista como Škoda, esa flexibilidad es clave en un segmento muy condicionado por precio, fiscalidad y uso real.

Una segunda generación con más espacio y nuevo lenguaje de diseño

La segunda generación del Kodiaq fue presentada el 4 de octubre de 2023 y comenzó su producción en serie en Kvasiny a mediados de enero de 2024. Frente al modelo original, aumentó el espacio disponible y adoptó rasgos del lenguaje de diseño Modern Solid, además de introducir los mandos giratorios multifuncionales Škoda Smart Dials. También fue la generación que incorporó por primera vez una variante híbrida enchufable dentro de la familia Kodiaq.

La primera configuración híbrida enchufable del Kodiaq iV ofrecía 150 kW, equivalentes a 204 CV, y anunciaba más de 100 kilómetros de autonomía eléctrica. La nueva versión de 200 kW no sustituye necesariamente esa lectura de producto, sino que amplía el margen de elección para quien busque mejores prestaciones sin salir de la tecnología enchufable. En términos de mercado, Škoda cubre así una franja más alta sin tener que convertir el Kodiaq en un modelo exclusivamente eléctrico.

El contexto también ayuda a entender el movimiento. Los SUV de siete plazas o enfoque familiar viven una transición complicada: deben mantener capacidades de viaje, habitabilidad y precio razonable mientras incorporan sistemas electrificados cada vez más costosos. En ese equilibrio, el Kodiaq compite con modelos como el Peugeot 5008, el Hyundai Santa Fe, el Volkswagen Tiguan de batalla larga en los mercados donde está disponible o el Toyota RAV4, aunque cada uno aborda la electrificación con fórmulas distintas.

Diez años de un SUV clave para Škoda

El Škoda Kodiaq nació como el primer SUV grande de la marca basado en la plataforma MQB del Grupo Volkswagen. Fue presentado en Berlín el 1 de septiembre de 2016 y las primeras entregas comenzaron en la primavera de 2017. Desde entonces, el modelo ha funcionado como una de las piezas centrales de la expansión SUV de Škoda, con versiones de cinco y siete plazas, motores de gasolina y diésel y tracción total opcional según mercados y configuraciones.

La primera generación se mantuvo en producción entre 2016 y 2024, con un total de 866.100 unidades fabricadas. Según los datos comunicados por la marca, alrededor del 60% de los clientes eligió la tracción total, mientras que la carrocería de cinco plazas fue ligeramente más demandada que la de siete. En Europa, sus principales mercados fueron Alemania, Reino Unido y República Checa, tres plazas donde los SUV familiares conservan una demanda estable.

El nombre del modelo también tuvo una presentación poco habitual. Antes de su llegada comercial, la ciudad de Kodiak, en Alaska, adoptó durante un día la denominación Kodiaq como parte de la campaña de lanzamiento. La inspiración procede de la isla de Kodiak y del oso que habita en la zona, mientras que la letra final q se vinculó a la lengua del pueblo indígena alutiiq. Más allá del recurso publicitario, el nombre terminó consolidándose dentro del catálogo de la marca.

En su trayectoria también hubo espacio para una variante de enfoque deportivo. El Kodiaq RS apareció en 2018 con un motor diésel 2.0 BiTDI de 176 kW, equivalentes a 239 CV, y se convirtió en el primer SUV de Škoda con insignia RS. Ese mismo año, Sabine Schmitz marcó con una unidad de serie un tiempo de 9:29,84 en el Nürburgring Nordschleife, registro anunciado entonces como récord para SUV de siete plazas.

La actualización de 2021 introdujo faros Matrix LED y sustituyó el diésel del Kodiaq RS por un motor gasolina 2.0 TSI de 180 kW, equivalente a 245 CV. Ese cambio ya anticipaba la adaptación del modelo a un mercado europeo cada vez menos favorable al diésel en turismos familiares. Ahora, con la segunda generación asentada y el nuevo híbrido enchufable de 200 kW en camino, el Kodiaq refuerza su papel como alternativa de gran tamaño dentro de la gama Škoda.