Omoda & Jaecoo ha empezado a desplegar en España una función pensada para reducir una de las fricciones más habituales en los coches modernos: tener que reajustar varios sistemas cada vez que se arranca. Bajo el nombre Escenas personalizadas, el sistema permite guardar una configuración completa del vehículo y recuperarla desde la pantalla central con unas pocas pulsaciones, agrupando en un único perfil preferencias relacionadas con asistentes a la conducción, confort y parámetros dinámicos según modelo y versión.

La novedad llega primero de serie al Jaecoo 7 SHS híbrido, pero no se limita a ese modelo. La marca prevé ofrecer la función mediante una actualización de software en su red oficial para otros vehículos ya presentes en la gama española, entre ellos los Omoda 5 de gasolina y SHS híbrido, los Omoda 7 SHS y Omoda 9 SHS híbridos enchufables, además del Jaecoo 7 SHS híbrido enchufable.
El interés de esta función no está tanto en añadir otro menú al coche como en ordenar los muchos ajustes que han llegado al habitáculo en los últimos años. Los sistemas ADAS, las opciones de recuperación de energía, los modos de conducción o la iluminación ambiental han multiplicado las posibilidades de personalización, pero también han aumentado el tiempo que algunos conductores dedican a dejar el coche a su gusto antes de iniciar la marcha.
Un perfil para evitar ajustes repetidos
La idea de Escenas personalizadas es similar a la de los perfiles de usuario ya habituales en otros dispositivos, aunque aplicada a funciones críticas y de confort del automóvil. El conductor puede guardar una combinación de parámetros y recuperarla cuando vuelve a utilizar el coche. En vehículos compartidos por varios miembros de una familia o por diferentes usuarios, esta solución evita repetir manualmente ajustes que, en la práctica, suelen modificarse siempre en el mismo sentido.
Entre los elementos que pueden integrarse en esos perfiles figuran los sistemas avanzados de ayuda a la conducción, como la alerta de cambio involuntario de carril, el asistente de límite de velocidad o el asistente de tráfico cruzado trasero. Son funciones que han ganado presencia por obligación normativa y por estrategia de producto, pero cuya intervención no siempre encaja igual con las preferencias de todos los conductores ni con todos los entornos de circulación.
La personalización también puede abarcar, en función del acabado y la mecánica, aspectos más ligados al uso cotidiano. Omoda & Jaecoo menciona la intensidad de la recuperación de energía, el modo de conducción, la posición de los asientos, la configuración del techo solar o la iluminación ambiental. En los modelos híbridos e híbridos enchufables, el ajuste de la retención o recuperación puede tener especial peso en ciudad, donde condiciona la sensación al levantar el pie del acelerador.
El sistema se maneja desde la pantalla central, sin necesidad de acceder de forma individual a cada apartado del vehículo. Esa reducción de pasos es relevante porque muchos coches actuales han trasladado funciones antes físicas a menús digitales, con la consiguiente dependencia de la interfaz. En este caso, la utilidad real dependerá de la claridad del menú, de la rapidez de carga y de cuántos parámetros permita guardar cada versión concreta de la gama.
La normativa GSR2 cambia la rutina al arrancar
La función aparece en un momento en el que la regulación europea ha cambiado la relación entre el conductor y los asistentes electrónicos. Desde julio de 2024, la normativa de seguridad GSR2 exige que los vehículos de nueva matriculación incorporen determinados sistemas avanzados de asistencia a la conducción. Algunos de ellos se activan automáticamente en cada arranque, aunque el conductor hubiese modificado su configuración durante el trayecto anterior.
Esa obligación busca elevar el nivel mínimo de seguridad activa del parque nuevo, pero también ha generado una nueva rutina para muchos usuarios: revisar alertas, avisos acústicos o niveles de intervención antes de ponerse en marcha. Omoda & Jaecoo plantea sus perfiles como una forma de recuperar rápidamente una configuración habitual sin navegar por varios menús, aunque siempre dentro de los límites que permite la propia normativa europea.
No se trata, por tanto, de eliminar los asistentes ni de esquivar su presencia, sino de simplificar la adaptación del coche al conductor después de cada arranque. En el caso de la alerta de velocidad, el mantenimiento de carril o el tráfico cruzado trasero, la experiencia de uso puede variar mucho según el tipo de carretera, la sensibilidad del sistema y el estilo de conducción. Agrupar esos ajustes puede reducir distracciones previas al inicio del trayecto.

La llegada de este tipo de funciones evidencia un cambio de enfoque en la electrónica embarcada. Durante años, la carrera tecnológica se centró en añadir asistentes; ahora, parte del reto está en hacerlos manejables. Un coche con muchos sistemas puede resultar más seguro y cómodo, pero también más complejo si el conductor necesita entrar en varios submenús para ajustar parámetros básicos cada día. Ahí es donde los perfiles ganan sentido práctico.
Actualización en concesionario para varios modelos
El despliegue anunciado por Omoda & Jaecoo combina equipamiento de serie y actualización posterior. El Jaecoo 7 SHS híbrido será el primer modelo en integrar Escenas personalizadas desde fábrica, mientras que otros modelos podrán recibirla mediante una intervención de software en la red oficial. La marca no detalla si la activación tendrá coste para el cliente ni el tiempo necesario para realizar la operación en taller.
La lista inicial de modelos compatibles incluye el Omoda 5 gasolina, el Omoda 5 SHS híbrido, el Omoda 7 SHS híbrido enchufable, el Omoda 9 SHS híbrido enchufable y el Jaecoo 7 SHS híbrido enchufable. La compañía indica que la implantación continuará de forma progresiva en otros productos de la gama, una fórmula habitual cuando una función depende de compatibilidades de hardware, versión de software y calendario comercial.
Este movimiento encaja con una tendencia cada vez más extendida entre fabricantes: mantener ciertos elementos del vehículo actualizables a lo largo de su vida útil. La diferencia está en cómo se ejecuta. En este caso, Omoda & Jaecoo habla de una actualización realizada en concesionario, no de una descarga remota directa al vehículo. Para el cliente, eso implica pasar por la red oficial, pero también reduce incertidumbres si la operación requiere comprobaciones o calibraciones.
La disponibilidad en varios modelos es especialmente relevante para una marca que ha acelerado su implantación en España con una gama joven y muy apoyada en SUV electrificados. La tecnología SHS, siglas de Super Hybrid System, aparece en buena parte de la ofensiva comercial de la compañía y concentra buena parte de las variantes híbridas e híbridas enchufables mencionadas en el despliegue de esta función.
Una marca china que ya busca volumen en España
Omoda & Jaecoo pertenece a Chery Auto, uno de los grandes grupos automovilísticos chinos y el mayor exportador de vehículos del país según la propia compañía. La firma inició su actividad comercial en España en febrero de 2024 y declara más de 55.000 clientes en el mercado nacional, una cifra que ilustra la velocidad con la que algunas marcas chinas están tratando de ocupar espacio en segmentos dominados por SUV compactos y electrificados.
La estructura local también ayuda a explicar el alcance del despliegue. La marca asegura contar con 115 concesionarios en España y un almacén central de recambios en Guadalajara, dos elementos importantes para sostener actualizaciones en taller y atender a una base de clientes que crece rápido. En un mercado donde la confianza posventa pesa mucho, la capacidad de activar funciones mediante la red comercial es casi tan importante como la tecnología en sí.
El grupo Chery, fundado en 1997 en Wuhu, ha construido una estrategia internacional apoyada en centros de investigación y desarrollo repartidos por distintos mercados. La compañía cita instalaciones en Barcelona, Frankfurt y París, lo que encaja con el esfuerzo de adaptación de producto al cliente europeo. En este contexto, una función como Escenas personalizadas no cambia por sí sola la competitividad de un modelo, pero sí apunta a una preocupación creciente: que tanta electrónica no complique el uso diario.
La clave estará en la ejecución. Si los perfiles permiten guardar ajustes realmente útiles, se recuperan con rapidez y no quedan enterrados en menús poco intuitivos, pueden convertirse en una mejora apreciable para el conductor medio. Si se limitan a un conjunto reducido de parámetros, su impacto será menor. Por ahora, Omoda & Jaecoo sitúa la función en el terreno donde más se está jugando la experiencia de usuario: la convivencia diaria con los asistentes obligatorios y la digitalización del habitáculo.
