Opel Classic entra por primera vez con stand propio en Automechanika Frankfurt, una de las citas profesionales más importantes del negocio posventa y de la industria auxiliar del automóvil. La edición de 2026, que se celebrará del 8 al 12 de septiembre, reserva más espacio al vehículo histórico y permite a la marca de Rüsselsheim enseñar una parte significativa de su colección fuera del entorno habitual de museo.

Opel Classic en la feria Automechanika 2026 de Fráncfort del Meno. OPEL

La exposición se instalará en la zona exterior del recinto ferial de Frankfurt am Main, en el stand F12 F74A, y reunirá coches que cubren desde los primeros años del automóvil hasta la competición de finales del siglo XX. El recorrido arrancará con el Patentmotorwagen System Lutzmann, el primer Opel construido en Rüsselsheim, y llegará hasta máquinas como el Opel Calibra V6 4×4 del DTM o el Opel Astra Kit Car usado en rallyes.

El movimiento tiene sentido dentro del nuevo enfoque de Automechanika, que no sólo mira al recambio, el taller y los servicios de posventa, sino también al negocio que rodea al vehículo clásico: restauración, piezas, documentación técnica, mantenimiento especializado y conservación. Para una marca generalista con más de un siglo de producción en Europa, ese territorio es cada vez más relevante porque conecta patrimonio industrial, valor de marca y una comunidad de aficionados muy activa.

Más de un siglo de Opel en una feria profesional

El coche más antiguo de la muestra será el Patentmotorwagen System Lutzmann, un modelo ligado al inicio de Opel como fabricante de automóviles en 1899. Aquel vehículo montaba un motor monocilíndrico horizontal de 1.545 cm³, con una potencia máxima de 3,5 CV a 650 rpm, transmisión por correa y caja de dos velocidades. Su velocidad punta rondaba los 20 km/h, una cifra modesta vista desde hoy, pero suficiente para situarlo en los primeros compases de la motorización europea.

Ese punto de partida permite entender la amplitud del archivo histórico que conserva Opel Classic en Rüsselsheim. La marca no plantea la muestra como una sucesión de coches antiguos colocados por nostalgia, sino como una lectura de cómo han cambiado la técnica, el diseño y los usos del automóvil desde finales del siglo XIX hasta la entrada del nuevo milenio.

Del 8 al 12 de septiembre, la singular historia de Opel se puede descubrir en el stand de Opel Classic. OPEL

Entre los vehículos de servicio aparecerá el Opel Blitz LF8 TSA, un camión de bomberos basado en el conocido comercial Opel Blitz. Es un ejemplo reconocible de los vehículos de emergencia de las décadas de 1950 y 1960, con espacio para nueve personas, bomba portátil y equipamiento específico para extinción. Frente a los deportivos de la exposición, este modelo recuerda el peso que los industriales ligeros tuvieron en la historia de Opel.

La selección también mirará al diseño conceptual con el Opel MAXX de 1995, un prototipo que exploraba la idea de un automóvil urbano modular y configurable. En plena década de los noventa, cuando las marcas europeas ensayaban nuevas fórmulas para coches compactos, el MAXX proponía una carrocería pensada para adaptar espacio, aspecto y funciones a distintos usos. No llegó a producción, pero encajaba en esa etapa en la que Opel buscaba imaginar cómo podía ser el acceso a su gama en el futuro.

Del Opel GT al Calibra: la parte emocional del catálogo

La pieza que probablemente atraerá más miradas será el Opel GT, lanzado en 1968 y convertido en uno de los modelos más reconocibles de la marca. Su silueta baja, los faros escamoteables y la línea de cintura inspirada en la llamada forma de Coke bottle lo separaban claramente de los turismos convencionales de su época. También lo hacía su célebre lema publicitario, solo volar es mejor, que sigue asociado al coche décadas después.

El Opel GT ocupará un lugar especial porque resume una etapa en la que un fabricante generalista podía permitirse un deportivo de imagen sin renunciar a una base técnica relativamente sencilla. No es un coche de grandes cifras absolutas, pero sí un modelo con personalidad propia, muy vinculado al diseño de finales de los sesenta y a una manera de entender el automóvil como objeto aspiracional accesible.

La competición estará representada por el Opel Manta Targa Florio 1974, con carrocería ensanchada, y por el Opel Calibra V6 4×4 del DTM. Este último es uno de los coches más potentes de la exposición: en su configuración de 1996 montaba un motor V6 de 500 CV, tracción total y cambio secuencial. Ese año ganó el Campeonato Internacional de Turismos, una de las etapas más recordadas del turismo europeo de altas prestaciones.

Opel Classic presenta iconos desde el Patentmotorwagen «System Lutzmann» hasta el Opel GT. OPEL

Junto al Calibra aparecerá el Opel Astra Kit Car, desarrollado sobre un modelo de producción para la categoría Formula 2 Kit Car. Este tipo de coches marcó una época concreta de los rallyes, especialmente atractiva para los aficionados por su ligereza, sonido y puesta a punto de tracción delantera. El Astra se utilizaba en pruebas nacionales e internacionales a comienzos de los años 2000, cuando los kit car todavía tenían un papel destacado fuera de la máxima categoría mundial.

Un escaparate para clásicos, recambios y servicios

La presencia de Opel Classic en una feria como Automechanika no se limitará al valor sentimental de los modelos expuestos. El coche histórico necesita talleres capaces de trabajar con técnicas antiguas, proveedores de piezas, especialistas en documentación y redes de propietarios que mantengan vivos vehículos que, en muchos casos, ya no tienen soporte directo de fabricación. Por eso, la muestra encaja con el perfil profesional de la feria.

El responsable de Opel Classic, Leif Rohwedder, sitúa la exposición como una forma de mostrar la trayectoria de la compañía ante un público internacional. Según explica, los visitantes pueden ver modelos Opel fabricados entre 1899 y 2000 y acercarse a la tradición automovilística Made in Germany desde una perspectiva directa, fuera del ritmo cerrado de los pabellones.

La matriz Stellantis también tendrá presencia en el recinto ferial de Frankfurt, dentro del pabellón 9.0, stand F84-E84, con un espacio planteado como taller en vivo. Esa zona se centrará en servicios y actividades vinculadas al grupo, mientras que el área de Opel Classic funcionará como una ventana histórica hacia una marca que ha pasado por turismos populares, comerciales, prototipos urbanos y programas deportivos de primer nivel.

Para Opel, enseñar el Lutzmann, el GT, el Calibra y el Astra Kit Car en el mismo espacio permite ordenar más de cien años de producto sin depender de una cronología cerrada. La lectura es inmediata: de los primeros automóviles artesanales a los turismos de competición con electrónica, aerodinámica y tracción total, la historia de la marca también es una historia de cómo evoluciona el automóvil europeo.