Porsche Design Concours transforma el concepto tradicional de garaje en un exclusivo espacio de convivencia para coleccionistas y entusiastas del automóvil. PORSCHE

Porsche Design prepara su entrada en un negocio que va bastante más allá del accesorio de lujo o del diseño industrial: clubes privados para coleccionistas donde los coches se guardan, se muestran y se integran en la vida diaria de sus propietarios. El proyecto se llamará Porsche Design Concours y tendrá sus dos primeras sedes en West Palm Beach, en Florida, y Dallas, en Texas, con apertura prevista a partir de 2028.

La propuesta combina custodia de vehículos, espacios de uso privado y servicios propios de un club social, un formato que encaja con la creciente profesionalización del coleccionismo de automóviles en Estados Unidos. No se trata de un aparcamiento cerrado ni de un simple almacén climatizado, sino de un producto inmobiliario pensado para propietarios que quieren tener sus coches cerca, en un entorno controlado y con zonas para trabajar, recibir invitados o participar en actividades vinculadas a la cultura del motor.

Un formato entre garaje privado y club social

Cada centro contará con 44 estudios privados diseñados para almacenar vehículos, trabajar, recibir invitados y disfrutar del tiempo libre. PORSCHE

Las dos primeras instalaciones sumarán 44 estudios de automóviles, repartidos a partes iguales entre West Palm Beach y Dallas. Cada sede contará con 22 unidades de propiedad privada, con superficies que irán de 250 a 560 metros cuadrados. La escala del proyecto ya deja claro el público al que se dirige: coleccionistas con vehículos de alto valor, pero también con interés en convertir el espacio de custodia en una extensión de su vida cotidiana.

Cada estudio se plantea como una unidad independiente en una sola planta, con escritura de propiedad, baño completo y zona de bar. El elemento técnico más relevante para el uso automovilístico será el ambiente climatizado, clave para conservar vehículos clásicos, deportivos modernos o piezas de colección sensibles a la humedad y a los cambios de temperatura. Porsche Design Concours busca así alejarse del concepto tradicional de nave de almacenamiento y acercarse más a una sala privada de exposición con funciones residenciales ligeras.

Los espacios incluyen baño completo, zona de bar y climatización especializada para preservar vehículos de alto valor. PORSCHE

El eje de cada centro será The Concours, un paseo interior concebido como espacio de circulación y exposición. En lugar de un pasillo exterior o una zona funcional sin identidad, este corredor central actuará como una especie de galería para los coches de los propietarios. La idea es que la llegada, el movimiento dentro del edificio y la visión de las colecciones formen parte de la experiencia, algo habitual en museos o concursos de elegancia, pero poco frecuente en instalaciones de custodia privada.

Abierto a colecciones de cualquier marca

Uno de los matices importantes es que Porsche Design Concours no estará reservado a propietarios de modelos Porsche. La marca plantea estos centros como espacios abiertos a colecciones de distintos fabricantes, épocas y categorías, desde clásicos europeos hasta deportivos contemporáneos o piezas de competición conservadas por particulares. Esta decisión amplía el mercado potencial y evita limitar el proyecto a la comunidad Porsche, aunque el lenguaje de diseño y la identidad del conjunto sí estarán vinculados al universo de la marca alemana.

Las primeras sedes del proyecto abrirán en West Palm Beach y Dallas a partir de 2028, marcando el inicio de una red nacional en Estados Unidos. PORSCHE

El componente social tendrá un peso similar al de la custodia. Cada sede contará con una casa club privada para socios, concebida como punto de encuentro para propietarios y acompañantes. Entre los servicios previstos figuran restauración, salones privados, espacios de coworking, terrazas, zonas para eventos, spa, pádel, conserjería y seguridad durante 24 horas. En términos prácticos, el coche funciona como hilo conductor, pero el negocio se apoya en un estilo de vida asociado al coleccionismo y al ocio de alta gama.

La localización también forma parte del planteamiento. Según el proyecto, cada centro se escogerá por la fortaleza de su comunidad local de coleccionistas y por la cercanía a las zonas donde esos propietarios viven o pasan parte de su tiempo. La referencia operativa es situar cada Porsche Design Concours a unos 10 o 15 minutos de los barrios y rutinas habituales de sus usuarios, de modo que el coche no quede relegado a una instalación lejana visitada solo de forma esporádica.

“The Concours” será el eje arquitectónico de cada complejo, concebido como una galería donde los automóviles son los auténticos protagonistas. PORSCHE

Arquitectura con firmas locales y supervisión de Porsche Design

La arquitectura y el interior de las dos primeras sedes se desarrollarán con la participación directa de Porsche Design, aunque la ejecución local recaerá en estudios distintos. En Dallas, el proyecto estará en manos de Gensler, una firma internacional de arquitectura y diseño. En West Palm Beach, el trabajo corresponderá a Urban Robot Associates. La elección refuerza el carácter inmobiliario del programa, que necesita adaptarse a normativas, usos y expectativas diferentes en cada ciudad.

El lenguaje formal partirá de los códigos habituales de Porsche Design: precisión, materiales contenidos y una estética funcional. La marca vincula este enfoque con la visión de Ferdinand Alexander Porsche, fundador de Porsche Design en 1972 y diseñador del Porsche 911 de 1963. Su frase “el diseño no es simplemente arte, es la elegancia de la función” encaja con un proyecto donde el envoltorio arquitectónico debe servir a un uso muy concreto: proteger y enseñar automóviles.

La arquitectura combina la filosofía de Porsche Design con materiales sobrios, funcionalidad y una estética atemporal. PORSCHE

Volker Strotmeier, miembro del Consejo de Dirección de Porsche Lifestyle Group, ha situado el proyecto como una ampliación del campo de actuación de Porsche Design. Según explica, la firma pasa de diseñar objetos pensados para acompañar la vida diaria de sus clientes a crear entornos completos vinculados al automóvil. Más allá del tono corporativo, el movimiento evidencia una lectura clara del mercado: para ciertos coleccionistas, el espacio donde se guarda el coche ya forma parte del valor de la colección.

Las instalaciones incorporarán una exclusiva casa club con servicios como spa, pádel, restauración, coworking y terrazas al aire libre. PORSCHE

El socio inmobiliario del proyecto es Newgard Development Group, cuyo fundador y consejero delegado, Harvey Hernández, ha descrito la iniciativa como algo más personal que un desarrollo convencional. Hernández sostiene que muchos coches relevantes terminan guardados en espacios que no reflejan la relación emocional de sus propietarios con ellos. Su planteamiento para Porsche Design Concours es construir un entorno donde esa afición pueda convivir con reuniones, trabajo, descanso y vida social, no solo con mantenimiento o almacenamiento.

Una red nacional a partir de 2028

Los centros de West Palm Beach y Dallas serán la primera fase de una red con vocación nacional en Estados Unidos. La compañía no ha detallado todavía nuevas ciudades ni un calendario completo de expansión, pero sí ha avanzado que prevé más proyectos en los próximos años. La estrategia encaja especialmente en un país donde las distancias, el espacio disponible y el tamaño del mercado de vehículos de colección favorecen fórmulas inmobiliarias más ambiciosas que en Europa.

La experiencia busca integrar la pasión por los coches en la vida diaria, con ubicaciones próximas a los barrios donde viven sus miembros. PORSCHE

La elección de Florida y Texas no resulta casual dentro de esa lógica. Ambos estados concentran comunidades de alto poder adquisitivo, actividad inmobiliaria de lujo y una cultura automovilística amplia, desde eventos de clásicos hasta clubes privados y colecciones particulares. West Palm Beach aporta proximidad al mercado del sur de Florida, mientras que Dallas ofrece una base urbana con fuerte crecimiento y una escena local de propietarios de deportivos, clásicos y vehículos de altas prestaciones.

Para Porsche Design, el proyecto también supone una extensión natural de una marca que nació para trasladar los principios de Porsche a objetos ajenos al automóvil. Relojes, gafas, equipaje o productos tecnológicos han formado parte de ese recorrido durante décadas. Ahora el salto se produce hacia el espacio físico, con edificios diseñados alrededor del coche y de su propietario. Es una evolución coherente con el posicionamiento de la firma, aunque entra en un terreno donde la ejecución inmobiliaria será tan decisiva como la estética.

El acceso no estará limitado a propietarios de Porsche, sino abierto a coleccionistas de cualquier marca y época. PORSCHE

La apertura prevista desde 2028 deja margen para ajustar diseño, permisos y comercialización de unas instalaciones que no se dirigen al cliente medio de un deportivo, sino a un perfil con colección, capacidad de inversión y necesidad de servicios especializados. Si el modelo funciona en sus dos primeras sedes, Porsche Design Concours puede convertirse en una nueva línea de negocio para unir automóvil, patrimonio inmobiliario y comunidad privada en torno a los coches.