Stellantis Pro One lidera el mercado español de vehículos comerciales tras los nueve primeros meses de 2026, con una cuota del 34,1%. STELLANTIS

El mercado español de vehículos comerciales entra en su tramo final del año con un líder claro. Stellantis Pro One, la división que agrupa a las marcas Citroën, Fiat Professional, Opel y Peugeot, ha cerrado los nueve primeros meses de 2026 en primera posición, con 50.750 unidades matriculadas y una cuota del 34,1 por ciento. Es decir, más de una de cada tres furgonetas vendidas en España durante este periodo ha llevado el logotipo de alguna de estas cuatro marcas, un dominio que el grupo pretende prolongar en los meses de cierre de ejercicio.

Solo en septiembre, el conjunto de marcas de Stellantis Pro One matriculó 5.296 unidades, manteniendo exactamente el mismo porcentaje de penetración que en el acumulado anual, el 34,1 por ciento. La estabilidad del dato mensual respecto al cómputo global sugiere que el liderazgo no responde a un pico puntual, sino a una posición consolidada a lo largo de todo el ejercicio, algo relevante en un mercado como el de los comerciales, mucho más sensible que el de turismos a los ciclos de inversión de empresas, autónomos y flotas.

El empuje de los vehículos eléctricos

El liderazgo de Stellantis no se limita a los motores de combustión. En el segmento de los vehículos comerciales 100% eléctricos, el grupo también encabezó las ventas en septiembre, con 203 unidades matriculadas y una cuota del 20,7 por ciento. Aunque los volúmenes en esta categoría siguen siendo modestos en comparación con el mercado térmico, la cifra confirma que la transición hacia la electrificación también avanza en el segmento profesional, donde la autonomía, el coste de adquisición y la red de recarga condicionan todavía la decisión de compra de empresas y autónomos.

Peugeot, la marca más vendida del grupo

Dentro del paraguas de Stellantis Pro One, Peugeot se mantiene como la marca de referencia por volumen. En el acumulado del año suma 17.558 matriculaciones y un 11,8 por ciento de cuota de mercado, situándose en el tercer escalón del ranking general de marcas de vehículos comerciales en España. El dato confirma la fortaleza histórica de Peugeot en el segmento de furgonetas, un terreno en el que la marca del león compite con modelos de gran implantación entre pymes, servicios de reparto y profesionales autónomos.

El Citroën Berlingo, el comercial más vendido de España

Si hay un modelo que resume el buen momento de Stellantis Pro One, ese es el Citroën Berlingo. Con 11.190 unidades matriculadas entre enero y septiembre, se mantiene como el vehículo comercial más vendido de España, con un 17,5 por ciento de cuota en su segmento, el de las furgonetas medianas conocido en el sector como LCV-C. Se trata de un modelo con más de tres décadas de recorrido en el mercado español, convertido en uno de los referentes del segmento desde su lanzamiento en los años noventa.

El dato adquiere una dimensión adicional por el origen del propio vehículo: el Citroën Berlingo se fabrica en la planta de Stellantis en Vigo, una de las factorías más productivas del grupo en Europa y un pilar industrial para el sector de la automoción en Galicia. Que el comercial más vendido del país se construya en suelo español refuerza el peso de esta planta, que en los últimos años ha superado hitos de producción acumulada de varios millones de unidades entre las distintas generaciones de furgonetas que allí se ensamblan.

Rifter y Corsa Van completan el palmarés

En el mismo segmento LCV-C donde reina el Berlingo, el Peugeot Rifter ocupa la tercera posición, con 7.623 unidades matriculadas en lo que va de año y una cuota del 11,9 por ciento. Ambos modelos comparten plataforma y gran parte de su ingeniería dentro de la estrategia de sinergias que Stellantis aplica entre sus marcas, lo que permite ofrecer variantes diferenciadas en diseño y posicionamiento comercial sin multiplicar los costes de desarrollo, una fórmula habitual en el sector desde la fusión que dio origen al grupo.

El tercer modelo destacado por Stellantis Pro One es el Opel Corsa Van, que se sitúa también en el podio de su categoría, el segmento LCV-B de furgonetas compactas, con 265 matriculaciones y un 15,5 por ciento de cuota entre enero y septiembre. Aunque sus volúmenes son menores que los de las furgonetas medianas, este tipo de vehículo resulta clave para repartidores urbanos y pequeños negocios que necesitan capacidad de carga sin renunciar a un tamaño manejable en entornos de ciudad.

Un grupo nacido de la mayor fusión del sector

Stellantis es el resultado de la fusión entre Fiat Chrysler Automobiles y el francés Groupe PSA, operación que dio origen al grupo a comienzos de 2021 y que reunió bajo un mismo paraguas corporativo a marcas tan dispares como Citroën, Peugeot, Opel, Fiat, Jeep o Alfa Romeo, entre otras. La división Pro One se creó precisamente para concentrar toda la actividad de vehículos comerciales del grupo, aprovechando la escala conjunta para competir con mayor fuerza frente a rivales como Ford, Renault o Volkswagen en un segmento donde el volumen y la red de posventa resultan determinantes.

El mercado de vehículos comerciales en España mantiene un comportamiento distinto al de los turismos, ya que depende en gran medida de la inversión empresarial, la actividad del comercio electrónico y la renovación de flotas de reparto y servicios. El auge de la logística de última milla, impulsado por el crecimiento sostenido de las compras por internet, ha convertido a las furgonetas medianas y compactas en herramientas de trabajo imprescindibles para transportistas autónomos y empresas de paquetería, lo que explica buena parte de la demanda sostenida que recogen estos datos trimestrales.

A ello se suma la presión normativa derivada de las restricciones de acceso a los centros urbanos y las zonas de bajas emisiones, que están obligando a muchas flotas a renovar sus vehículos por versiones más eficientes o directamente eléctricas. Aunque el peso de los comerciales 100% eléctricos todavía es reducido frente al conjunto del mercado, el hecho de que Stellantis también lidere esta categoría en septiembre apunta a que el grupo está posicionando su oferta electrificada con cierta antelación respecto a la generalización de estas restricciones en las grandes ciudades españolas.

De cara al último trimestre del año, periodo tradicionalmente marcado por el cierre de ejercicios fiscales de empresas y la renovación de flotas antes de fin de año, Stellantis Pro One afronta los tres meses restantes con la ventaja de partir desde el primer puesto tanto en el cómputo general como en el segmento eléctrico. Mantener esa posición dependerá de la evolución de la demanda profesional, de la disponibilidad de producción en plantas como la de Vigo y de cómo evolucione la competencia de otras marcas generalistas en un mercado que sigue recuperando volumen tras los años más duros de la pandemia y la crisis de semiconductores.