Volkswagen Navarra ya fabrica coches eléctricos. La planta de Landaben ha iniciado la producción en serie del Škoda Epiq, un SUV urbano de batería que se convierte en el primer eléctrico ensamblado en la factoría navarra y también en el primer modelo de Škoda producido en España.

El arranque industrial del Škoda Epiq ha cambiado el papel de la fábrica dentro del mapa europeo del Grupo Volkswagen. Hasta ahora, Landaben trabaja con modelos de combustión como los Volkswagen T-Cross y Taigo; desde este momento, la planta combina ambas tecnologías mientras prepara la llegada del Volkswagen ID. Cross, prevista para el último cuatrimestre del año.
La producción del Epiq se enmarca en la familia de coches eléctricos urbanos del grupo, un programa pensado para llevar modelos de batería de menor tamaño a un segmento donde el precio, la autonomía y la capacidad de fabricación son determinantes. En ese contexto, Navarra gana peso dentro de una estrategia industrial que reparte modelos entre varias marcas y centros de producción.
Un cambio industrial en plena producción
La transformación de Landaben no llega sobre una hoja en blanco. La factoría mantiene en sus líneas los Volkswagen T-Cross y Volkswagen Taigo, ambos con motores de combustión, mientras incorpora procesos específicos para vehículos eléctricos. Esa convivencia obliga a ajustar logística, formación, chapistería y planificación sin detener la actividad ordinaria de la planta.
Uno de los cambios más visibles está en la ampliación de 5.390 metros cuadrados de la nave 1C de Chapistería. La fábrica incorpora además una nueva prensa tipo PXL con una fuerza de estampación de 2.100 toneladas, destinada exclusivamente a piezas de carrocería de los nuevos eléctricos, componentes que exigen mayores niveles de rigidez y robustez.
El salto tecnológico también se refleja en la plantilla. Desde enero de 2025 hasta finales de mayo de 2026, los trabajadores de Volkswagen Navarra están recibiendo 231.000 horas de formación vinculadas a la electrificación, con una media de 47 horas por empleado y una inversión superior a 2,1 millones de euros.
La dimensión del proyecto explica la presencia institucional en el inicio de producción. Al acto acudieron la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite; el consejero Mikel Irujo; André Kleb, responsable de Producción para la Región Ibérica; y Andreas Dick, director de Producción y Logística de Škoda Auto, que fueron recibidos por Michael Hobusch y el comité ejecutivo de la fábrica.
El Epiq abre la puerta al ID. Cross
El Škoda Epiq llega a Landaben como tercer modelo de la planta y como pieza clave para introducir la fabricación eléctrica en una instalación históricamente asociada al coche urbano y compacto. La marca checa presenta el modelo como un SUV eléctrico de tamaño contenido, con orientación práctica y una autonomía anunciada de hasta 425 kilómetros en su versión de referencia.
La siguiente fase es el Volkswagen ID. Cross, que completará el giro eléctrico de la factoría navarra. El prototipo anticipa un SUV compacto de batería con una potencia de 155 kW, equivalente a 211 CV, y una autonomía estimada de hasta 420 kilómetros, cifras que sitúan el modelo en el corazón del mercado eléctrico urbano europeo.
Para Volkswagen, el interés industrial está en compartir plataformas, procesos y componentes entre diferentes marcas sin que todos los modelos salgan de la misma fábrica. André Kleb lo resumió al vincular el proyecto con cuatro modelos, tres marcas y dos plantas que trabajan de forma coordinada para reducir complejidad y costes en la producción de eléctricos pequeños.
Michael Hobusch, presidente de Volkswagen Navarra, destacó que la planta ha implantado los nuevos procesos productivos en paralelo a la fabricación de modelos de combustión. Su mensaje pone el foco en la eficiencia y la competitividad a largo plazo, dos conceptos especialmente sensibles en un momento en el que la industria europea busca fabricar eléctricos asequibles sin perder capacidad industrial local.
Desde el lado institucional, María Chivite situó el inicio de producción como un hito para la automoción navarra. La presidenta defendió que la llegada del eléctrico confirma la capacidad industrial de la región, manteniendo el apoyo público a la movilidad eléctrica y a la transición energética, un factor relevante para una cadena de valor que va más allá de la propia planta.
El arranque del Škoda Epiq convierte a Landaben en una fábrica mixta en plena transición: sigue produciendo modelos de combustión que sostienen el volumen actual y, al mismo tiempo, empieza a integrar eléctricos de nueva generación. La llegada del ID. Cross en los próximos meses debe consolidar esa segunda línea de trabajo dentro del esquema ibérico del Grupo Volkswagen.
