La marca alemana debuta en el emblemático evento de clásicos con una exposición que recorre su historia en el automovilismo, desde los primeros coches de carreras hasta sus actuales proyectos eléctricos.

Opel participará por primera vez en el ADAC Hockenheim Historic – The Jim Clark Revival, uno de los encuentros más relevantes del calendario europeo de automovilismo histórico. La cita, que se celebra del 8 al 10 de mayo en el circuito de Hockenheimring, servirá como escaparate para repasar más de un siglo de implicación de la firma alemana en la competición.
La presencia de Opel no es casual. En 2026 se cumplen 125 años de su primera victoria en carreras, un hito que la marca quiere poner en valor en un momento en el que, además, redefine su papel en el motorsport con una clara apuesta por la electrificación.
De los pioneros a los iconos de circuito
La exposición organizada por Opel Classic reunirá vehículos que ilustran la evolución técnica y deportiva de la compañía desde sus orígenes. Entre ellos destaca el coche de carreras de 1903, uno de los primeros ejemplos de competición de la marca, así como el imponente “Green Monster” de 1914, un modelo adelantado a su tiempo por potencia y prestaciones.

Otro de los protagonistas será el RAK2 de 1928, un prototipo impulsado por cohetes que simboliza una época en la que la experimentación era clave en el desarrollo del automóvil. Este tipo de proyectos sitúa a Opel entre los fabricantes que, ya desde principios del siglo XX, exploraban soluciones poco convencionales en busca de velocidad.
La muestra también recorrerá décadas posteriores con modelos más reconocibles para el gran público. Entre ellos, el Opel GT, presentado internacionalmente en el propio Hockenheimring en 1968, o el “Black Widow”, una versión de competición basada en el Rekord C que se convirtió en un icono del turismo alemán.
La era dorada del DTM y los turismos
El recorrido histórico incluye algunos de los coches más representativos del auge de los turismos en Europa. El Kadett GSi 16V de finales de los ochenta, con su combinación de ligereza y altas revoluciones, ejemplifica una generación de vehículos extremadamente competitivos en el DTM.

Aún más relevante es el Calibra V6 4×4 ITC, uno de los modelos más avanzados tecnológicamente de su época. Con él, Opel logró el título del Campeonato Internacional de Turismos en 1996, en un periodo en el que esta disciplina vivía su máximo nivel de sofisticación técnica.
Electrificación: del Elektro GT a la Fórmula E
Aunque la electrificación parece un fenómeno reciente, Opel recuerda que ya en 1971 exploró esta vía con el Elektro GT, un prototipo que estableció varios récords mundiales de velocidad para vehículos eléctricos en el propio circuito de Hockenheim. Un antecedente que conecta directamente con la estrategia actual de la marca.

En la actualidad, Opel ha trasladado su experiencia en competición al ámbito eléctrico con iniciativas como la copa monomarca de rallies con el Corsa Rally Electric, considerada la primera de su tipo. A esta se suma el nuevo Mokka GSE Rally, que refuerza su presencia en el motorsport sin emisiones locales.
La entrada en la Fórmula E, confirmada recientemente, supone un paso más en esa transición, alineándose con la tendencia global del sector hacia competiciones más sostenibles y tecnológicamente avanzadas.
Un escaparate de pasado y futuro
El ADAC Hockenheim Historic, que en su última edición reunió a decenas de miles de aficionados, se consolida como un escenario idóneo para este tipo de homenajes. En el caso de Opel, la cita sirve no solo para mirar atrás, sino también para contextualizar su evolución hacia un modelo de competición basado en la electrificación.
La combinación de vehículos históricos y proyectos actuales refleja un cambio profundo en la industria, donde el legado deportivo sigue siendo un activo clave, pero adaptado a las nuevas exigencias tecnológicas y medioambientales.
