El grupo automovilístico inaugura en Casablanca su tercer centro mundial dedicado al tratamiento de vehículos fuera de uso y a la reutilización de componentes, una instalación clave para su estrategia sostenible en Oriente Medio y África.

Stellantis refuerza su presencia en el ámbito de la economía circular en Oriente Medio y África (MEA) con la inauguración de su tercer Centro Mundial de Desguace de Vehículos en Casablanca, Marruecos. ©STELLANTIS

Stellantis ha dado un nuevo paso en su estrategia global de economía circular con la apertura de un centro industrial de desguace y reciclaje de vehículos en Casablanca, Marruecos. La instalación, la primera de este tipo para el grupo en Oriente Medio y África, servirá como plataforma regional para recuperar piezas, reciclar materiales y gestionar vehículos al final de su vida útil.

Con esta apertura, Stellantis amplía una red que hasta ahora solo contaba con centros similares en Turín (Italia) y São Paulo (Brasil). La compañía pretende reforzar así un modelo industrial orientado a prolongar la vida útil de los vehículos y reducir el impacto ambiental del sector de la automoción.

Un centro estratégico para África y Oriente Medio

La planta de Casablanca ha sido concebida como un punto neurálgico para el tratamiento de vehículos fuera de uso en Marruecos y parte del África subsahariana, especialmente en la zona occidental del continente.

La instalación ocupa una superficie de 6.000 metros cuadrados y ha requerido una inversión de 1,6 millones de euros. Cuando alcance su plena capacidad, Stellantis prevé procesar hasta 10.000 vehículos al año y generar alrededor de 150 empleos directos e indirectos.

Los automóviles llegarán principalmente desde aseguradoras, subastas y canales especializados en vehículos siniestrados o fuera de circulación. Una vez recepcionados, serán desmontados para recuperar componentes reutilizables y materiales reciclables.

Entre las piezas recuperadas habrá desde componentes mecánicos hasta baterías de tracción procedentes de vehículos electrificados, un aspecto especialmente relevante ante el crecimiento del parque eléctrico mundial.

La estrategia SUSTAINera gana peso

El proyecto se integra dentro de SUSTAINera, la división de economía circular de Stellantis. Bajo esta marca, el fabricante agrupa actividades de remanufactura, reparación, reutilización y reciclaje, las conocidas “4R” sobre las que el grupo quiere construir parte de su negocio futuro.

El objetivo es doble: reducir residuos y ofrecer piezas más asequibles para el mercado posventa. La reutilización de componentes originales permite abaratar reparaciones y reducir el consumo de materias primas, algo especialmente importante en un contexto de encarecimiento de recursos y presión regulatoria sobre la industria.

Además del desguace y recuperación de piezas, Stellantis ya comercializa componentes reacondicionados y recambios usados a través de plataformas específicas como B-Parts, así como mediante su red oficial de posventa y centros Distrigo.

Marruecos se consolida como polo industrial del automóvil

La elección de Marruecos no es casual. El país se ha convertido en uno de los grandes polos industriales del automóvil en África gracias a una combinación de costes competitivos, proximidad logística con Europa y fuerte apuesta institucional por el sector.

Stellantis ya cuenta con presencia industrial en Kenitra, donde fabrica modelos compactos y vehículos eléctricos ligeros destinados tanto al mercado europeo como africano.

La apertura de este nuevo centro de economía circular refuerza además el papel del país dentro de la estrategia regional del grupo y anticipa un crecimiento de las actividades vinculadas al reciclaje y reutilización de vehículos.

Un negocio en expansión en la industria del automóvil

La economía circular se ha convertido en una prioridad para los grandes fabricantes. Marcas como Renault, BMW o Mercedes-Benz también han acelerado en los últimos años sus programas de reutilización de materiales y recuperación de componentes.

El auge del vehículo eléctrico añade una nueva dimensión al negocio, especialmente por la necesidad de gestionar baterías, materiales críticos y piezas electrónicas complejas. Según distintos estudios del sector, la reutilización y el reciclaje serán claves para reducir costes y asegurar el suministro de materias primas estratégicas en la próxima década.

Con el centro de Casablanca, Stellantis busca posicionarse en ese nuevo escenario industrial mientras amplía su presencia en mercados emergentes donde el vehículo de segunda vida y el recambio reutilizado tienen un peso especialmente relevante.