Marta Blázquez, reelegida presidenta de Faconauto para el período 2026-2029. FACONAUTO

Marta Blázquez seguirá presidiendo Faconauto durante el periodo 2026-2029. La Asamblea General de la patronal de los concesionarios acordó este martes su reelección, una decisión que da continuidad a la línea de trabajo abierta en los últimos años en un momento especialmente sensible para la distribución oficial de vehículos en España.

La presidenta situó el listón del nuevo mandato en un objetivo concreto: acercar el mercado español a 1,3 millones de vehículos anuales. La cifra funciona como referencia para un sector que todavía convive con una demanda irregular, un parque móvil envejecido y una transición hacia el vehículo electrificado que avanza a distinto ritmo según el territorio, la renta disponible y la infraestructura de recarga.

Un objetivo por encima del nivel actual del mercado

El reto no es menor. Según los datos publicados por ANFAC, el mercado español de turismos cerró 2025 con 1.148.650 matriculaciones, un avance del 12,9% respecto al ejercicio anterior. Aunque esa referencia no equivale exactamente al conjunto de vehículos al que alude la patronal de los concesionarios, sirve para medir la distancia que separa al mercado de una normalización más amplia de la demanda.

El mensaje de Blázquez llega en una fase en la que las redes oficiales buscan recuperar volumen sin depender únicamente de operaciones tácticas o de compras de empresas. Para los concesionarios, vender más unidades no solo implica mejorar ingresos: también sostiene actividad en financiación, seguros, recambios, posventa y vehículos de ocasión, áreas que han ganado peso conforme el cliente retrasa la sustitución del coche.

Renovar el parque, la prioridad más urgente

La renovación del parque fue uno de los ejes señalados por la presidenta en su intervención ante la Asamblea General. El problema no es nuevo, pero condiciona casi cualquier debate de automoción en España: seguridad vial, emisiones, coste de mantenimiento, acceso a las zonas de bajas emisiones y capacidad de la industria para colocar tecnologías más recientes en la calle.

Los datos de la DGT muestran que el parque español mantiene una elevada presencia de vehículos antiguos, una realidad que limita el impacto de las nuevas tecnologías aunque las ventas de modelos más eficientes crezcan. Para Faconauto, acelerar esa sustitución pasa por combinar incentivos, certidumbre regulatoria y una oferta adaptada a bolsillos muy distintos.

La patronal defiende que la red de concesionarios tiene un papel directo en esa renovación porque es el punto donde el comprador compara precios, financiación, ayudas disponibles y costes reales de uso. En la práctica, el concesionario se ha convertido en una especie de intérprete del mercado para un cliente que recibe mensajes a menudo contradictorios sobre etiquetas, restricciones urbanas, combustibles y electrificación.

Electrificación con barreras todavía visibles

El impulso de la electrificación aparece como la segunda gran prioridad del mandato. Blázquez no habló solo de vender más eléctricos, sino de acompañar una transformación que exige vehículos competitivos, puntos de recarga operativos, trámites más ágiles y una política de ayudas menos intermitente. La demanda existe, pero sigue condicionada por el precio de entrada y por la confianza del usuario en poder recargar con facilidad.

En España, el coche eléctrico y el híbrido enchufable compiten en un mercado donde el cliente particular continúa mirando con cautela el coste total de propiedad. El concesionario es clave en esa decisión porque debe explicar conceptos como autonomía real, potencia de carga, degradación de batería o disponibilidad de ayudas, términos que forman parte del nuevo lenguaje comercial de la automoción y que todavía generan dudas fuera del público más informado.

La electrificación también obliga a las redes oficiales a invertir en formación técnica, herramientas de diagnosis, seguridad de taller y adaptación de instalaciones. Ese proceso no siempre es visible para el comprador, pero afecta a la rentabilidad de los puntos de venta y posventa. Para Faconauto, el avance del mercado electrificado depende tanto del producto como de la capacidad de la red para sostenerlo después de la entrega.

Los concesionarios reclaman peso industrial y territorial

El tercer eje del mandato será fortalecer el papel de los concesionarios como motor económico y de empleo. La red oficial no solo comercializa vehículos nuevos: también articula actividad en municipios medianos y grandes ciudades, sostiene talleres autorizados, canaliza servicios financieros y mantiene una relación estable con fabricantes que cada vez revisan con más frecuencia sus modelos de distribución.

Ese debate tiene fondo europeo. Las marcas han ido probando fórmulas de venta directa, contratos de agencia y procesos digitales que reducen la intermediación tradicional. En ese escenario, Faconauto busca preservar la relevancia del concesionario como operador local, especialmente en un mercado donde la compra del coche sigue requiriendo prueba, asesoramiento, financiación y gestión administrativa.

La reelección de Marta Blázquez hasta 2029 coloca a la patronal ante un mandato de continuidad, pero con objetivos medibles. Subir el mercado hacia 1,3 millones de vehículos, rejuvenecer el parque y acelerar la electrificación serán las líneas sobre las que se evaluará la capacidad de influencia de los concesionarios en una etapa en la que vender coches ya no depende solo de tener producto disponible.