El equipo Lancia Corse HF se ha proclamado campeón del mundo por equipos de WRC2 tras el Rally del Paraguay. Los quintos y sextos puestos de Nikolay Gryazin y Yohan Rossel permitieron al equipo italiano asegurar matemáticamente el campeonato a falta de tres pruebas, culminando con un título su primera temporada oficial en el WRC desde comienzos de los años noventa.

Lancia Corse HF, campeones del mundo por equipos del WRC2. LANCIA

El regreso de Lancia al Campeonato del Mundo de Rally ya tiene su primer título. Lancia Corse HF se ha asegurado el Campeonato de Equipos de WRC2 de 2026 después de completar el Rally del Paraguay, undécima prueba de la temporada, con sus dos Ypsilon Rally2 HF Integrale dentro de los seis primeros puestos de la categoría.

Nikolay Gryazin y Konstantin Aleksandrov terminaron quintos, mientras Yohan Rossel y Arnaud Dunand fueron sextos, unos resultados suficientes para dejar matemáticamente resuelto el campeonato cuando todavía quedan tres citas por disputar.

El título tiene una dimensión especial para la marca italiana. El programa de Lancia Corse HF en WRC2 comenzó esta misma temporada y supuso la primera presencia oficial de Lancia en el Campeonato del Mundo desde principios de los años noventa. La FIA había confirmado a finales de 2025 el regreso con dos unidades del nuevo Ypsilon Rally2 HF Integrale, gestionadas deportivamente con el apoyo de PH Sport y con Didier Clément como responsable del equipo.

Algo menos de nueve meses después de aquel anuncio, el proyecto ya cuenta con un campeonato mundial.

Paraguay sentencia un título que Lancia todavía no tenía asegurado

Lancia llegó a Paraguay en una posición favorable, aunque todavía sin el campeonato resuelto. Antes de la undécima cita figuraba segunda en la clasificación de equipos de WRC2 con 195 puntos, mientras Gryazin y Rossel ocupaban respectivamente la sexta y séptima posiciones entre los pilotos, con 56 y 52 puntos. La prioridad era sumar suficientes puntos con ambos coches y evitar un abandono en una prueba que, por sus características, ofrecía numerosos riesgos.

El Rally del Paraguay se disputó del 27 al 30 de agosto sobre las pistas de tierra de la región de Itapúa, en el sur del país. La organización había programado 22 especiales y 357,64 kilómetros cronometrados, con carreteras rápidas pero sensibles a las variaciones de agarre y a la aparición de roderas.

La prueba terminó confirmando esas dificultades. Los pinchazos y los problemas de neumáticos afectaron a numerosos participantes durante el fin de semana. A ello se añadieron unas condiciones meteorológicas cambiantes, con la amenaza de fuertes lluvias y tormentas sobre unas pistas cuya respuesta variaba considerablemente dependiendo del estado del terreno.

Lancia tampoco quedó al margen. Rossel y Dunand sufrieron problemas de neumáticos desde la primera jornada, mientras Gryazin y Aleksandrov también tuvieron incidencias similares durante el rally. Ninguna de las dos tripulaciones pudo entrar finalmente en la pelea por la victoria de WRC2, pero ambas consiguieron completar la prueba y sumar los puntos necesarios para cerrar el campeonato de equipos.

Gryazin quinto y Rossel sexto

La clasificación final dejó a los dos Lancia prácticamente juntos. Gryazin y Aleksandrov finalizaron quintos de WRC2 y Rossel y Dunand, sextos. No era el resultado deportivo al que aspiraba el equipo antes de comenzar el rally, pero resultó suficiente para conseguir el objetivo de mayor alcance.

El propio Rossel mostró durante el fin de semana que el Ypsilon tenía velocidad para competir en mejores posiciones. El francés llegó a imponerse en alguna de las especiales de la prueba, mientras Gryazin también figuró entre los pilotos rápidos de la categoría. El problema fue transformar ese ritmo en un resultado global en un rally donde evitar incidentes terminó siendo casi tan importante como la velocidad pura.

Didier Clément, director de Lancia Corse HF, reconoció tras la prueba que los problemas de neumáticos habían condicionado el resultado de sus dos tripulaciones. “En un rally extremadamente exigente, los pinchazos nos impidieron lograr el resultado que buscábamos, a pesar de que el ritmo claramente estaba presente tanto para Nikolay como para Yohan, como demostraron durante todo el fin de semana. No obstante, es una gran fuente de orgullo asegurar este título para Lancia Corse HF. Ahora, todas las miradas están puestas en Chile, donde volveremos con ambas tripulaciones”.

El campeonato de equipos permite así separar dos lecturas diferentes del fin de semana paraguayo: Lancia no estuvo en la lucha por ganar la categoría, pero cumplió el objetivo que podía decidir definitivamente su temporada.

Un título en el año del regreso

La rapidez con la que ha llegado el campeonato resulta especialmente significativa teniendo en cuenta el punto de partida del programa. La FIA confirmó en diciembre de 2025 que Lancia regresaría oficialmente al Campeonato del Mundo en 2026 dentro de WRC2, con dos Ypsilon Rally2 HF Integrale desde el Rally de Montecarlo. Para conducirlos fueron elegidos Yohan Rossel y Nikolay Gryazin.

Rossel llegaba al proyecto después de proclamarse campeón de WRC3 en 2021 y terminar subcampeón de WRC2 en 2025. Gryazin aportaba una amplia experiencia internacional, incluido el título de WRC2 Challenger y anteriormente el campeonato ERC Under 28. El objetivo iba más allá de recuperar una denominación histórica. El regreso implicaba desarrollar un Rally2 completamente nuevo y comprobar su rendimiento en el abanico de superficies que plantea el Mundial.

Montecarlo, los asfaltos europeos y las pruebas de tierra han sometido al Ypsilon a condiciones muy diferentes durante su primera temporada completa. Paraguay añadió otro escenario exigente: tierra rápida, polvo, roderas, cambios continuos de agarre y riesgo de lluvia. El campeonato de equipos llega, por tanto, mientras el desarrollo del coche continúa.

El Ypsilon Rally2 HF Integrale, pieza central del nuevo programa

El vehículo con el que Lancia ha regresado al Mundial es el Ypsilon Rally2 HF Integrale, desarrollado conforme al reglamento Rally2 de la FIA. Esta categoría se ha convertido en uno de los pilares del rally internacional. Los Rally2 se utilizan no solamente en WRC2, sino también en campeonatos continentales y nacionales, lo que convierte la competitividad del vehículo en un elemento importante para los programas de competición de los fabricantes.

En el Mundial, Lancia se enfrenta a modelos consolidados como el Škoda Fabia RS Rally2, el Toyota GR Yaris Rally2, el Citroën C3 Rally2 o el Hyundai i20 N Rally2. La lista de inscritos de pruebas del WRC durante esta temporada confirma que Gryazin y Rossel compiten oficialmente dentro del campeonato de equipos con el Ypsilon, mientras otros fabricantes y estructuras privadas mantienen una presencia numerosa en una de las categorías más competidas del campeonato.

Para Lancia, por ello, ganar el campeonato de equipos durante el primer año constituye algo más que un resultado aislado: proporciona una primera validación competitiva al programa del Ypsilon Rally2.

Un regreso con un peso histórico difícil de ignorar

El contexto de Lancia en los rallies hace inevitable que cualquier resultado de su nuevo programa sea comparado con el pasado de la marca. Su regreso oficial no partía de una hoja en blanco desde el punto de vista histórico. Lancia construyó buena parte de su reputación deportiva en esta disciplina y sigue asociada a algunos de los coches más reconocibles de la historia del Mundial, desde el Stratos y el 037 hasta las distintas evoluciones del Delta.

Pero el programa actual pertenece a una época y una categoría completamente diferentes. El Ypsilon Rally2 HF Integrale no compite en la clase absoluta del WRC frente a los Rally1, sino en WRC2, la principal categoría internacional reservada a vehículos Rally2. Por eso conviene situar correctamente el alcance del resultado: Lancia no ha conquistado el campeonato absoluto de constructores del WRC, sino el título mundial de equipos de WRC2.

La distinción no resta importancia al logro, pero sí permite dimensionarlo adecuadamente. La propia FIA presentó el programa de 2026 como la primera presencia oficial de Lancia en el Mundial desde comienzos de los años noventa. Ahora, esa primera temporada se cerrará ya con un campeonato asegurado.

El Rally del Paraguay vuelve a mostrar la dureza de su recorrido

La consecución del título llegó además en una de las incorporaciones más recientes al calendario mundialista. Paraguay debutó en el WRC en 2025 y celebró este año su segunda edición dentro del campeonato. El epicentro volvió a situarse en la región de Itapúa, alrededor de Encarnación, con carreteras de tierra roja y especiales donde el estado de la superficie puede evolucionar notablemente con el paso de los coches.

La edición de 2026 resultó particularmente selectiva. Los problemas de neumáticos condicionaron la clasificación en diferentes categorías y varios pilotos sufrieron accidentes o averías. Las previsiones meteorológicas añadieron incertidumbre a la elección de configuraciones y neumáticos durante el fin de semana.

En WRC2, la victoria tuvo además protagonismo local: Diego Domínguez, acompañado por el copiloto español Rogelio Peñate, consiguió imponerse en la categoría con el Toyota GR Yaris Rally2. Lancia quedó fuera de esa batalla por la victoria, pero sus dos coches llegaron al final y sumaron lo necesario para resolver el campeonato de equipos.

Tres rallies por delante y objetivos todavía abiertos

El título no significa que la temporada de Lancia haya terminado. Quedan tres pruebas del Mundial de 2026 y la siguiente parada será Chile, donde el equipo volverá a competir con sus dos tripulaciones oficiales. La atención podrá desplazarse ahora hacia los resultados individuales de Gryazin y Rossel y, paralelamente, hacia el desarrollo del Ypsilon Rally2 HF Integrale.

Antes de Paraguay, Gryazin era sexto en WRC2 y Rossel séptimo. El campeonato de equipos estaba todavía abierto, pero era uno de los grandes objetivos del proyecto. Haberlo resuelto con tres rondas de margen permite afrontar el tramo final con una presión diferente. Sobre todo, proporciona a Lancia un primer resultado tangible en su regreso al escenario donde construyó buena parte de su leyenda deportiva.

El pasado de la marca seguirá siendo una referencia inevitable, pero el título conseguido en Paraguay pertenece ya a otro proyecto, otro coche y otra generación. Treinta años después de desaparecer de la primera línea oficial del Mundial, Lancia ha vuelto y ha necesitado una sola temporada para conquistar su primer campeonato de equipos de WRC2.