La firma deportiva del Grupo Renault arranca el año con un fuerte incremento de ventas y consolida su expansión en Europa gracias al éxito del A290 y la llegada del nuevo A390.

Alpine mantiene el impulso comercial con el que cerró 2025 y firma un primer trimestre de 2026 claramente al alza. La marca francesa ha matriculado 3.246 vehículos en todo el mundo entre enero y marzo, lo que supone un crecimiento del 54,7% respecto al mismo periodo del año anterior, apoyado principalmente en su ofensiva eléctrica.
Europa, eje del crecimiento
El grueso de las ventas sigue concentrándose en Europa, donde Alpine ha entregado más de 3.000 unidades en el primer trimestre, con un aumento cercano al 54%. Francia continúa siendo su principal mercado, pero el crecimiento más llamativo se produce fuera de su país de origen.
Reino Unido se consolida como el segundo mercado de la marca con un crecimiento exponencial, mientras que Alemania y España también registran fuertes incrementos. En el caso del mercado español, las matriculaciones prácticamente se han triplicado, reflejando el creciente interés por una marca que hasta hace pocos años tenía una presencia testimonial.
Este avance responde tanto a la ampliación de la gama como al refuerzo de la red comercial, que ya supera los 200 puntos de venta en Europa y seguirá creciendo durante 2026.
El A290, pieza clave de la nueva etapa
El principal motor de este crecimiento es el Alpine A290, el primer modelo eléctrico de producción de la marca. Basado en una plataforma compacta, este urbano deportivo ha logrado convertirse en el vehículo más vendido de Alpine, con más de 2.400 unidades matriculadas en el trimestre.
Disponible con potencias de hasta 220 CV y batería de 52 kWh, el A290 representa el cambio estratégico de Alpine hacia la electrificación sin renunciar a su enfoque dinámico. Su posicionamiento en el segmento de los utilitarios deportivos eléctricos le permite competir en un nicho todavía poco saturado.
El A390 amplía el alcance de la marca
Junto al A290, Alpine ha comenzado el despliegue comercial del A390, un fastback de cinco plazas que marca un salto en tamaño y ambición. Este modelo introduce una arquitectura más compleja, con tres motores eléctricos y un sistema de vectorización de par que busca mantener el carácter deportivo de la marca en un formato más familiar.
Con potencias de hasta 470 CV y aceleraciones propias de modelos de alto rendimiento, el A390 supone la entrada de Alpine en un segmento más amplio, con el objetivo de atraer nuevos clientes y aumentar volumen.
El A110 se despide tras consolidar su legado
Mientras la marca avanza hacia la electrificación, el Alpine A110 encara su recta final. El deportivo de combustión, lanzado en 2017 como reinterpretación moderna del clásico de los años 60, dejará de producirse este verano para dar paso a su futura generación eléctrica.
A pesar de su despedida, el A110 sigue dominando su categoría en Europa, con una cuota de mercado superior al 60% en el segmento de coupés deportivos ligeros. En lo que va de año, se han vendido más de 500 unidades, manteniendo su relevancia comercial incluso en el final de su ciclo.
Una transición en pleno desarrollo
El crecimiento de Alpine se produce en un momento clave para la industria, donde las marcas deportivas buscan reinventarse en la era eléctrica. La estrategia de combinar modelos de volumen como el A290 con propuestas más aspiracionales como el A390 refleja un intento de equilibrar identidad y rentabilidad.
En los próximos meses, la evolución de la gama y la acogida de estos nuevos modelos serán determinantes para comprobar si Alpine logra consolidarse como una referencia dentro del incipiente mercado de deportivos eléctricos en Europa.
