Alpine llevará este verano su gama electrificada fuera del concesionario con el Blue Tour 2026, una gira de pruebas de conducción que recorrerá cuatro ciudades españolas y Andorra entre el 12 de junio y el 11 de julio. La iniciativa permitirá a los interesados ponerse al volante del Alpine A290 y del nuevo Alpine A390, además de conocer de cerca el deportivo A110, todavía una de las piezas más reconocibles de la marca francesa.

El formato elegido no es el habitual de una presentación estática. Alpine utilizará cafeterías locales reconvertidas temporalmente en puntos de encuentro bajo el nombre de Alpine Blue Café, desde donde se organizarán las pruebas dinámicas. La participación requiere registro previo a través de la página oficial habilitada por la marca y las plazas estarán limitadas por disponibilidad.
Una gira pensada para enseñar producto, no solo para exponer coches
La clave del Blue Tour está en que Alpine no se limita a mostrar los coches en un entorno cerrado. La marca quiere que el público pueda conducir sus nuevos modelos eléctricos en condiciones reales, una estrategia cada vez más habitual entre los fabricantes que necesitan explicar mejor el salto a la electrificación. En el caso de Alpine, ese paso es especialmente delicado: su imagen está vinculada al bajo peso, la precisión de conducción y el legado del A110, atributos que no siempre se asocian de forma inmediata a los coches eléctricos.
El A290 es el primer gran escaparate de esa transición. Se trata de un modelo eléctrico de enfoque urbano y deportivo, desarrollado sobre la nueva generación de utilitarios eléctricos del grupo Renault, pero con una puesta a punto específica de Alpine. Su papel dentro de la gama es importante porque abre la puerta de entrada a la marca en una etapa en la que el fabricante francés busca ampliar su público sin perder la identidad de coche de conducción.
El otro protagonista será el A390, presentado por Alpine como uno de sus nuevos modelos eléctricos. La firma lo incorpora a esta gira para que los clientes potenciales puedan probarlo en una fase temprana de su llegada comercial, algo relevante en un mercado donde los SUV y fastback eléctricos concentran buena parte de la demanda. La marca no plantea el Blue Tour como una simple exposición: el objetivo es que el contacto con el coche sirva para explicar su posicionamiento dentro de una gama que ya no gira únicamente en torno al A110.
El A110 sigue presente como referencia de la marca
Aunque los test drive anunciados se centran en los eléctricos A290 y A390, Alpine también aprovechará la gira para acercar al público el A110. El biplaza de motor central continúa siendo el modelo que mejor resume la filosofía moderna de la marca: tamaño contenido, peso ajustado y una conducción más centrada en el tacto que en la cifra bruta de potencia. Su presencia en el Blue Tour tiene sentido porque funciona como punto de comparación entre la Alpine tradicional y la nueva etapa eléctrica.
Para participar en las pruebas será necesario cumplir varias condiciones. Los asistentes deberán ser mayores de edad, contar con un permiso de conducir con al menos dos años de antigüedad y presentar físicamente el carné el día de la actividad. Además, antes de conducir, los participantes tendrán que firmar un documento de aceptación de condiciones y responsabilidad, un procedimiento habitual en eventos de prueba organizados por fabricantes.
La gira llega en un momento relevante para Alpine. La marca, integrada en Renault Group, está ampliando su radio de acción más allá del nicho del deportivo ligero y busca ganar presencia en segmentos de mayor volumen mediante modelos eléctricos. En España, donde la penetración del coche eléctrico avanza de forma más lenta que en otros mercados europeos, las pruebas presenciales pueden ser una herramienta útil para reducir dudas sobre tacto de conducción, autonomía real percibida y uso cotidiano.
El calendario del Blue Tour se desarrollará durante un mes, del 12 de junio al 11 de julio, con paradas en cuatro ciudades españolas y Andorra. Alpine no ha planteado esta gira como un salón del automóvil itinerante, sino como una experiencia de contacto directo con producto en espacios urbanos. Para una marca de bajo volumen, esa cercanía puede ser tan importante como la propia exposición mediática de sus nuevos modelos eléctricos.
