El certamen, uno de los más veteranos y reconocidos del panorama artístico en España, refuerza su apuesta por la creación contemporánea con nuevas categorías y un jurado de referencia.

El Premio BMW de Pintura ha abierto la convocatoria de su 41ª edición, reafirmando su papel como uno de los principales impulsores del arte contemporáneo en España. Organizado por el BMW Group desde 1986, el certamen mantiene su vocación de apoyar tanto a artistas consolidados como a nuevas generaciones, adaptándose a la evolución de los lenguajes artísticos.
Más de cuatro décadas como plataforma artística
Desde su creación, el premio ha reunido a más de 29.000 participantes de cerca de 40 países, consolidándose como un escaparate internacional de talento. A lo largo de este tiempo, ha evolucionado desde un concurso centrado exclusivamente en la pintura hacia un formato más abierto, incorporando nuevas disciplinas como el arte digital.
Este cambio responde a la transformación del propio sector artístico, donde las fronteras entre técnicas tradicionales y medios digitales son cada vez más difusas.
Dos categorías para reflejar la diversidad creativa
La edición de 2026 mantiene una estructura basada en dos categorías principales. Por un lado, el galardón de pintura, dotado con 25.000 euros, sigue siendo el eje central del certamen. Por otro, el premio de arte digital, con 6.000 euros, busca reconocer propuestas vinculadas a la creación audiovisual y tecnológica.
Ambas categorías son excluyentes, lo que permite valorar cada disciplina con criterios específicos.
Un jurado con peso institucional
El jurado de esta edición estará integrado por figuras destacadas del ámbito artístico y museístico. Entre ellos se encuentran el pintor Antonio López, el director del Museo de Bellas Artes de Bilbao, Miguel Zugaza, o el director artístico del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Guillermo Solana.
Completan el panel la coleccionista Patrizia Sandretto Re Rebaudengo y Lucía Casani, lo que aporta una combinación de perspectivas institucionales y privadas.
Las obras serán evaluadas no solo por su calidad artística, sino también por la trayectoria y el enfoque conceptual de los autores, un criterio que busca premiar la coherencia y evolución del artista.
Un puente entre empresa y cultura
La implicación de BMW en este premio forma parte de una estrategia más amplia de vinculación con el mundo del arte. Iniciativas similares existen en otros países, donde el fabricante ha impulsado proyectos culturales como parte de su identidad de marca.
En España, este certamen se ha convertido en uno de los ejemplos más longevos de colaboración entre empresa privada y sector cultural.
Referentes de la última edición
En la convocatoria anterior, la artista Amaya Suberviola obtuvo el premio principal por una obra de carácter contemporáneo, mientras que el galardón digital recayó en el creador audiovisual Chino Moya.
Estos resultados reflejan la diversidad de propuestas que acoge el certamen, desde la pintura tradicional hasta formatos más experimentales.
Un certamen que evoluciona con el arte
La continuidad del Premio BMW de Pintura durante más de cuatro décadas lo sitúa como un termómetro de la evolución artística en España. Su apertura al arte digital y su capacidad para atraer talento internacional evidencian una adaptación progresiva a los cambios del sector.
En un contexto donde el apoyo institucional y privado resulta clave para la creación, este tipo de iniciativas contribuyen a sostener el ecosistema artístico y a ofrecer visibilidad a nuevas voces en el panorama contemporáneo.
