
El Campeonato del Mundo de Rallyes (WRC) entra en una fase decisiva de la temporada 2026 con la disputa del Rally de Croacia, cuarta cita del calendario, donde Toyota Gazoo Racing defiende su dominio reciente en una prueba marcada por la incertidumbre y los constantes cambios de adherencia.
Regreso a Croacia con un recorrido renovado
Tras un año fuera del calendario, el Rally de Croacia regresa al WRC con importantes novedades. La prueba abandona Zagreb como centro neurálgico y se traslada a Rijeka, en la costa adriática, lo que implica un rediseño casi completo del recorrido: solo tres tramos se mantienen respecto a ediciones anteriores.
El parque de asistencia estará ubicado en el circuito de Grobnik, y el itinerario combinará carreteras técnicas y estrechas con secciones más rápidas y fluidas, además de zonas con saltos y cambios de rasante. Como es habitual en esta cita, el factor meteorológico volverá a ser determinante, con condiciones que pueden variar rápidamente y complicar la elección de neumáticos.
Un calendario exigente sobre asfalto
Croacia abre un intenso bloque de competiciones para los equipos, con tres rallies en apenas cinco semanas. Además, marca el inicio de una serie de pruebas sobre asfalto que continuará con el Rally Islas Canarias y, más adelante, el Rally de Japón, alternándose con la cita de tierra en Portugal.
Este contexto obliga a los equipos a afinar reglajes y estrategias en un periodo muy comprimido, donde cada resultado puede ser clave en la lucha por el campeonato.
Toyota llega como referencia
El equipo Toyota Gazoo Racing World Rally Team afronta la prueba con un historial impecable en Croacia: ha ganado todas las ediciones disputadas en el WRC hasta la fecha. Además, llega líder tanto en el campeonato de constructores como en el de pilotos.
Elfyn Evans encabeza la clasificación con una ventaja de ocho puntos sobre su compañero Oliver Solberg, mientras que Takamoto Katsuta, reciente ganador en Kenia, se sitúa también en la pelea por el título. La marca japonesa cuenta con una ventaja consolidada en el campeonato de marcas, lo que refuerza su papel como referencia en este inicio de temporada.
El GR Yaris Rally1, desarrollado bajo la normativa híbrida del WRC, ha demostrado competitividad en distintas superficies, aunque el asfalto croata plantea un reto específico por su bajo agarre y la suciedad que suele acumularse en los tramos.
Un rally técnico y lleno de trampas
Más allá de la velocidad pura, Croacia es un rally donde la precisión y la confianza del piloto marcan la diferencia. Las carreteras, a menudo estrechas y con cambios constantes de superficie, obligan a una lectura muy fina de las notas y a una adaptación continua al nivel de grip.
Los recortes en las curvas —que ensucian el asfalto con tierra y gravilla— y la posible presencia de lluvia o incluso nieve en zonas elevadas añaden un componente imprevisible que puede alterar el desarrollo de la prueba.
Además, el hecho de que la mayoría de los tramos sean nuevos incrementa la dificultad, ya que los equipos tendrán menos referencias previas y deberán construir sus notas desde cero durante los reconocimientos.
Objetivo: mantener la inercia
Para Toyota, el objetivo es claro: consolidar su dominio en una prueba donde históricamente ha rendido a alto nivel y mantener la ventaja en ambos campeonatos. Sin embargo, el cambio de escenario y la evolución del campeonato obligan a no confiarse.
El Rally de Croacia se perfila, así, como una de las citas más técnicas y abiertas del calendario, donde la combinación de talento, estrategia y capacidad de adaptación será determinante para marcar el rumbo de la temporada.
