BMW prepara un salto relevante en seguridad activa con la llegada de la Neue Klasse. La nueva arquitectura de la marca no sólo sirve para estrenar plataforma eléctrica y software de nueva generación: también introduce una dotación más amplia de asistentes de serie en varias gamas, con el BMW iX3 como primer modelo de producción en incorporar este paquete tecnológico.

El nuevo BMW iX3, que incorpora asistentes de seguridad, se detiene ante un ciclista en un entorno urbano. BMWGROUP

La novedad más llamativa es un sistema de aviso de salida capaz de retrasar activamente la apertura de la puerta si detecta que se aproxima una bicicleta, un vehículo u otro usuario de la vía. Es una respuesta directa a los llamados accidentes por dooring, habituales en entornos urbanos cuando un ocupante abre una puerta hacia el carril sin advertir la presencia de un ciclista.

La estrategia afecta a más modelos que el nuevo SUV eléctrico. Según el calendario comunicado por la marca, estas funciones llegan primero al BMW iX3 y después se extienden a otros vehículos como el BMW i3, el BMW X5 y la Serie 7. El movimiento sitúa parte de la tecnología que hasta ahora se asociaba a equipamientos opcionales o a paquetes avanzados dentro de la dotación estándar de la nueva generación.

Una alerta de puerta pensada para la ciudad

El aviso de salida ya existe desde hace años en numerosos modelos, pero la actualización que estrena la Neue Klasse introduce una intervención física. Mediante radares laterales, el coche vigila el tráfico alrededor cuando está parado y, si calcula que abrir la puerta puede provocar una colisión, el cierre electrónico demora la apertura hasta que el riesgo desaparece.

El enfoque tiene una lectura especialmente urbana. En ciudades con carriles bici, motos filtrando entre coches y tráfico denso, la maniobra de abrir una puerta se convierte en una fuente de accidentes de baja velocidad pero consecuencias serias. La propia información técnica de BMW cita datos de la asociación alemana de aseguradoras, según los cuales el 8% de los accidentes de bicicleta registrados en Berlín en 2024 estuvo relacionado con la apertura de puertas.

La función no elimina la responsabilidad del ocupante, pero introduce una barrera adicional en un momento en el que muchos sistemas de asistencia se concentran todavía en la conducción a velocidad de marcha. En este caso, la seguridad activa se desplaza también a situaciones aparentemente menores: salir del coche, maniobrar en un aparcamiento o retroceder desde una plaza con visibilidad limitada.

BMW Symbiotic Drive: asistencia menos intrusiva

La marca agrupa esta nueva generación de ayudas bajo el concepto BMW Symbiotic Drive, una denominación con la que describe la interacción entre conductor y vehículo. La clave técnica está en que el sistema interpreta señales como el movimiento del volante, el uso del intermitente o la dirección de la mirada para distinguir una maniobra voluntaria de una salida involuntaria del carril.

Esto afecta, por ejemplo, al asistente de mantenimiento de carril. Si el conductor inicia una maniobra de forma clara y no se detecta un riesgo inmediato, el coche evita intervenir. Si, por el contrario, el vehículo interpreta que hay una salida no intencionada o una posible colisión, los avisos y las correcciones de dirección entran en juego. La intención de BMW es que los asistentes trabajen en segundo plano y solo se hagan notar cuando el margen de seguridad se reduce.

El desarrollo se apoya también en datos de uso procedentes de vehículos conectados, siempre con consentimiento de los clientes. En la flota analizada en Europa, los coches recorren en el último mes 1.600 millones de kilómetros; en ese periodo se registran unos 8 millones de avisos visuales y acústicos por posibles colisiones y 243.977 intervenciones activas de dirección o frenado.

Más intervención en frenadas, esquivas y cruces

Entre las funciones revisadas figura una intervención de emergencia en la dirección capaz de ayudar a rodear un obstáculo manteniendo el vehículo dentro de su carril. BMW plantea escenarios como la aparición repentina de una persona entre vehículos detenidos o la presencia de un ciclista en condiciones de poca luz, situaciones en las que unos metros y unas décimas de segundo pueden determinar el resultado.

También se actualiza el asistente de frenado de emergencia con apoyo a maniobra evasiva. El sistema puede frenar automáticamente hasta detener el coche y, con la mejora de sensores, amplía su capacidad de reacción ante animales en la calzada o zonas de paso de fauna. La advertencia de prioridad incorpora además información más visible en el BMW Panoramic Vision, con señales como stop, ceda el paso, prohibición de entrada, semáforos en rojo y pasos de peatones.

Otra función relevante es el asistente de atención con parada de emergencia. Si la cámara interior detecta que el conductor no está en condiciones de seguir conduciendo, el vehículo puede tomar el control temporalmente, detenerse de manera controlada, activar los intermitentes de emergencia y realizar una llamada eCall. El conductor mantiene la posibilidad de cancelar la intervención en cualquier momento.

El aparcamiento también gana peso en la seguridad activa

La nueva dotación no se limita a carretera. En maniobras de aparcamiento, el control activo de distancia utiliza sensores ultrasónicos y cámaras de visión periférica para frenar si detecta objetos fijos o en movimiento. La novedad es que el sistema no solo actúa hacia atrás, sino que también puede intervenir lateralmente, un punto importante en plazas estrechas o garajes con obstáculos poco visibles.

Al salir marcha atrás de una plaza, el frenado de emergencia para tráfico transversal recurre a radares laterales traseros para vigilar la llegada de otros usuarios. La cámara posterior y la vista cenital en la pantalla central completan la información para el conductor. En paralelo, el control de arranque detecta posibles errores de pedal: si el coche está a menos de un metro de un obstáculo, circula hasta 2 km/h y registra una pisada anormalmente rápida del acelerador, puede frenar hasta detenerse.

Un cerebro central para los asistentes

La base técnica de este paquete es un nuevo ordenador central de alto rendimiento, refrigerado por agua, que BMW denomina internamente Superbrain of Automated Driving. Este módulo coordina las funciones de seguridad activa, conducción automatizada y aparcamiento automatizado, con una capacidad de cálculo que la marca cifra en unas 20 veces superior a la del sistema anterior.

La información que llega al conductor también cambia con el BMW Operating System X. La vista asistida se muestra en la pantalla central, en el Panoramic Vision o, de forma opcional, en el Head-Up Display 3D. El objetivo práctico es que el conductor entienda qué objetos detecta el coche, qué sistemas están activos y por qué se produce una intervención.

El nuevo BMW iX3 obtiene además cinco estrellas en la prueba de seguridad de Euro NCAP, organismo independiente que endurece sus protocolos de evaluación en 2026. Para un modelo que inaugura una arquitectura nueva, el resultado tiene peso porque valida tanto la protección pasiva como el funcionamiento de los sistemas de asistencia incluidos en el vehículo.

Parte de esta validación se realiza en el Future Mobility Development Center de Sokolov, en la República Checa. El centro, inaugurado en 2023, ocupa unas 600 hectáreas y reúne alrededor de 25 kilómetros de pistas para reproducir tráfico urbano, autopista y maniobras de aparcamiento en condiciones controladas, como complemento a la simulación virtual y a las pruebas en carretera abierta en Europa, Norteamérica, Sudáfrica y China.