El DS Nº 7 Élysée se incorpora el 14 de julio de 2026 a la flota de la Presidencia de la República Francesa durante el desfile de la Fiesta Nacional francesa. El modelo llega como una versión blindada, alargada y completamente eléctrica del nuevo SUV de la marca, y se convierte en el primer vehículo oficial 100% eléctrico destinado al uso presidencial en Francia.

Este vehículo presidencial combina blindaje, una batalla alargada y un motor eléctrico de 350 CV. DSAUTOMOBILES

La elección del 14 de julio no es casual: la Fiesta Nacional de Francia es uno de los grandes escaparates institucionales del país y concentra una carga simbólica que encaja con la tradición de los coches presidenciales franceses. En ese contexto, DS Automobiles sitúa su nuevo modelo en una línea histórica que arranca con los grandes Citroën DS vinculados a la V República.

El nuevo coche oficial toma como base el DS Nº 7 AWD Long Range, aunque la transformación va mucho más allá de una adaptación estética. La carrocería recibe un blindaje integral desarrollado para cumplir las exigencias de seguridad del cargo, mientras que la distancia entre ejes crece 25 centímetros respecto a un DS Nº 7 de producción en serie para ganar espacio en las plazas traseras.

Un SUV blindado con configuración de oficina móvil

La zona posterior del DS Nº 7 Élysée se rediseña para funcionar como una oficina móvil, una necesidad habitual en los vehículos de representación de jefes de Estado. Las ventanillas laterales traseras incorporan un sistema de ajuste del tono de tintado, pensado para modular la visibilidad exterior según el tipo de desplazamiento, el entorno de seguridad o el protocolo del momento.

El trabajo técnico afecta también al chasis. El vehículo adopta una suspensión oleoneumática específica, una solución con resonancia histórica en la industria francesa y vinculada durante décadas al confort de las grandes berlinas de representación. En este caso, DS la combina con trenes de rodaje adaptados para compensar el aumento de peso que supone el blindaje, sin perder estabilidad en carretera.

El equipamiento protocolario incluye portabanderines desmontables, señalización luminosa específica y sistemas de seguridad a bordo. Son elementos discretos, pero imprescindibles en un coche presidencial, donde la función representativa convive con necesidades operativas que no existen en un SUV convencional destinado al mercado privado.

350 CV eléctricos y batería francesa de 97,2 kWh

La parte mecánica del DS Nº 7 Élysée recurre a una arquitectura eléctrica de dos motores, uno por eje, con tracción total y una potencia conjunta de 350 CV. La energía procede de una batería de 97,2 kWh, fabricada en Francia, una decisión coherente con el papel industrial que se quiere asociar al vehículo dentro de la agenda pública francesa.

El planteamiento técnico busca combinar silencio de marcha, capacidad de respuesta y confort, tres aspectos especialmente relevantes en un coche oficial. En un vehículo blindado, la electrificación plantea además un reto adicional: mantener autonomía y prestaciones pese al incremento de masa, algo que explica la elección de una batería de gran capacidad y de una configuración de tracción total.

La cadena de suministro del proyecto se reparte por varias regiones francesas. El blindaje y el acondicionamiento se realizan en Bretaña, la batería procede de Hauts-de-France, los motores eléctricos se fabrican en Grand-Est, las suspensiones se desarrollan en Occitania y el sistema de audio nace en Auvernia-Ródano-Alpes. El coche presidencial funciona así como escaparate industrial, pero también como síntesis de capacidades técnicas repartidas por el territorio.

Diseño institucional y guiños a la República

El exterior del DS Nº 7 Élysée estrena el color Bleu Liberté, reservado para esta unidad presidencial. La parrilla iluminada DS Luminascreen adopta los colores azul, blanco y rojo, presentes también en el emblema del capó, el ribete del portón trasero y los centros de las llantas, con una ejecución más protocolaria que ornamental.

En el habitáculo, el coche combina un techo en Alcantara de tono gris claro con tapicerías en cuero Nappa y Alcantara Bleu Éternel. Los asientos y paneles de puerta emplean un patrón inspirado en la correa de un reloj, una seña estética habitual en DS Automobiles, mientras que el salpicadero incorpora madera de fresno con un grabado láser de Marianne, símbolo republicano francés.

Los detalles específicos no se limitan a los materiales. Los bordados RF, las costuras en tono Light Gold y los motivos guilloché en las salidas de aire y el volante completan una configuración pensada para actos oficiales, desplazamientos institucionales y uso diario por parte de la Presidencia. No es una serie especial comercial, sino una transformación única sobre una base de producción.

Del Elíseo al concesionario: el DS Nº 7 llega en septiembre

El debut oficial del DS Nº 7 Élysée el 14 de julio de 2026 sirve también como antesala del lanzamiento del DS Nº 7 de calle, previsto para septiembre de 2026. El nuevo SUV sustituye al actual DS 7 y se coloca como una pieza clave en la renovación de la gama de la marca premium de Stellantis.

La versión comercial del DS Nº 7 se ofrece con mecánicas eléctricas E-TENSE y también con motorización híbrida. En su variante de batería, la marca anuncia hasta 740 kilómetros de autonomía en ciclo mixto WLTP, mientras que la opción híbrida parte de 120 g/km de CO₂. Son cifras pensadas para competir en el segmento premium, donde la electrificación ya no es un argumento secundario.

El nuevo SUV incorpora tecnologías de asistencia y visibilidad como DS Drive Assist 2.0, DS Night Vision, DS Pixelvision y un head-up display ampliado, además de una conectividad actualizada. El modelo está disponible para pedido desde hace unas semanas y su llegada a los mercados en septiembre de 2026 coincide con una etapa en la que las marcas premium europeas aceleran la transición hacia gamas electrificadas sin abandonar las carrocerías SUV.