El buque insignia eléctrico de DS Automobiles mejora su tecnología de recarga con sistemas que simplifican el uso y reducen los tiempos en corriente alterna.

DS Automobiles continúa evolucionando su gama eléctrica con la actualización del DS N°8, su modelo más avanzado hasta la fecha. El fabricante ha incorporado dos mejoras clave orientadas a facilitar el uso diario: la función Plug & Charge y un nuevo cargador trifásico opcional de 22 kW.
Estas novedades llegan en un momento en el que la experiencia de recarga se ha convertido en uno de los factores decisivos en la adopción del vehículo eléctrico, especialmente en Europa.
Carga automática sin tarjetas ni aplicaciones intermedias
La principal innovación es la introducción del sistema Plug & Charge, una tecnología que automatiza completamente el proceso de recarga en puntos compatibles. En la práctica, el usuario solo necesita conectar el vehículo al cargador: la autenticación, el inicio de la sesión y la facturación se realizan de forma automática.
Este sistema se integra dentro del ecosistema de Free2Move Charge, que da acceso a una red de más de un millón de puntos de carga en Europa, incluyendo decenas de miles compatibles con esta funcionalidad.
El vehículo incorpora un certificado digital que permite identificar al usuario directamente en el punto de carga, eliminando la necesidad de tarjetas físicas o procesos manuales. Se trata de una tecnología basada en estándares como ISO 15118, cada vez más extendidos en la industria.
Más velocidad en corriente alterna con 22 kW
La segunda mejora afecta al tiempo de recarga en entornos urbanos o semiurbanos. El DS N°8 mantiene de serie un cargador de 11 kW, pero ahora puede equipar opcionalmente uno trifásico de 22 kW, ampliamente compatible con la infraestructura europea.
Este tipo de puntos de carga —habituales en aparcamientos públicos, centros comerciales o zonas urbanas— permite reducir significativamente los tiempos sin necesidad de recurrir a cargadores rápidos en autopista, que suelen ser más caros.
Los datos proporcionados por la marca reflejan esa mejora: en la versión con batería de 73,7 kWh, el paso del 20% al 80% se reduce de cerca de cinco horas a poco más de dos horas y media. En la variante de mayor capacidad, de 97,2 kWh, el mismo proceso baja de más de seis horas a algo más de tres.
Un eléctrico orientado a largos desplazamientos
El DS N°8 se posiciona como un modelo de gran autonomía dentro del segmento premium. Según cifras homologadas, puede alcanzar hasta 750 kilómetros en ciclo WLTP, aunque en condiciones de autopista esa cifra se sitúa en torno a los 500 kilómetros.
Este enfoque lo sitúa como una alternativa para quienes buscan un eléctrico capaz de afrontar viajes largos con menos dependencia de la infraestructura rápida, especialmente si se combina con soluciones de carga más eficientes en el día a día.
La recarga, clave en la experiencia eléctrica
La incorporación de Plug & Charge y la mejora en la carga en corriente alterna responden a una tendencia clara en el sector: simplificar la experiencia del usuario.
A medida que el mercado madura, la competencia entre fabricantes no se centra solo en autonomía o prestaciones, sino en aspectos como la facilidad de uso, la integración con redes de carga y la reducción de fricciones en el día a día.
En ese contexto, movimientos como el de DS Automobiles evidencian que el futuro del coche eléctrico no depende únicamente de la batería, sino también de todo el ecosistema que la rodea.
