La nueva generación del Nissan Micra apuesta por la propulsión eléctrica con dos versiones mecánicas y un enfoque centrado en la conducción urbana sin renunciar al dinamismo.

Nissan redefine uno de sus modelos más emblemáticos con la llegada del nuevo Micra eléctrico, una propuesta que adapta el clásico utilitario del segmento B a las exigencias actuales de movilidad sostenible. El modelo introduce mejoras en comportamiento dinámico, eficiencia y experiencia de conducción, en línea con la estrategia de electrificación del fabricante.
Dos versiones eléctricas para distintos usos
El nuevo Micra eléctrico se articula en torno a dos configuraciones mecánicas. La variante de acceso equipa un motor de 90 kW (122 CV) junto a una batería de 40 kWh, una combinación pensada para priorizar la ligereza y la eficiencia en entornos urbanos.
Por encima, una versión más potente eleva la cifra hasta 110 kW (150 CV) con una batería de 52 kWh, lo que permite ampliar su radio de acción y mejorar su comportamiento fuera de la ciudad. Esta dualidad responde a una tendencia cada vez más extendida en el segmento: ofrecer diferentes niveles de autonomía y prestaciones dentro de una misma plataforma.
Conducción eléctrica: respuesta inmediata y mayor confort
Como es habitual en los vehículos eléctricos, la entrega instantánea de par se traduce en aceleraciones progresivas pero contundentes, especialmente útiles en maniobras como incorporaciones o adelantamientos.
A ello se suma la ausencia de vibraciones y un funcionamiento prácticamente silencioso, factores que elevan el confort a bordo y refuerzan la sensación de conducción suave, uno de los principales argumentos de los eléctricos frente a los motores de combustión.
e-Pedal y frenada regenerativa: más control en ciudad
Uno de los elementos clave del nuevo Micra es el sistema e-Pedal, una tecnología ya presente en otros modelos de la marca que permite conducir utilizando prácticamente un solo pedal. Al levantar el pie del acelerador, el coche desacelera hasta detenerse, lo que simplifica la conducción en tráfico urbano.

Este sistema se complementa con la frenada regenerativa ajustable mediante levas en el volante, que permite al conductor elegir el nivel de retención. Esta función no solo mejora la eficiencia energética, sino que añade un grado de personalización poco habitual en el segmento.
Chasis específico y centro de gravedad bajo
El diseño del vehículo aprovecha las ventajas de la arquitectura eléctrica. La ubicación de la batería en la parte baja del coche reduce el centro de gravedad, lo que se traduce en una mayor estabilidad y un mejor comportamiento en curva.
El chasis ha sido ajustado específicamente para esta configuración, buscando un equilibrio entre confort y precisión. Según la marca, la suspensión absorbe bien las irregularidades del terreno sin comprometer el control cuando se exige un ritmo más alto.
Agilidad urbana y solvencia en carretera
El Micra mantiene uno de sus rasgos tradicionales: la facilidad de uso en ciudad. Su tamaño contenido y un radio de giro reducido facilitan las maniobras en espacios estrechos, mientras que la dirección directa contribuye a una conducción ágil.
Fuera del entorno urbano, el modelo busca ofrecer un comportamiento estable y predecible, especialmente en la versión más potente, que amplía su capacidad para trayectos interurbanos.
Un modelo clave en la electrificación del segmento B
La transformación del Micra responde a una tendencia clara en la industria: la electrificación progresiva de los utilitarios, un segmento especialmente relevante en Europa por su volumen de ventas.
Con este lanzamiento, Nissan refuerza su presencia en un mercado cada vez más competitivo, donde rivales como el Renault 5 eléctrico o el Peugeot e-208 están marcando el ritmo de la transición.
El nuevo Micra eléctrico pretende mantener el carácter práctico y accesible que siempre ha definido al modelo, adaptándolo a una nueva etapa en la que la eficiencia, la tecnología y la experiencia de conducción cobran un protagonismo creciente.
