La marca presenta en Pekín un prototipo que anticipa su regreso al segmento más urbano con un coche eléctrico de dos plazas, ágil y pensado para la movilidad en ciudad.

Primera manifestación física. ©Smart

Smart vuelve a sus orígenes con el nuevo Smart Concept #2, un modelo conceptual que se ha presentado en el Salón del Automóvil de Pekín 2026 y que anticipa el desarrollo de un futuro biplaza totalmente eléctrico.

Tras años centrada en SUV compactos como el #1 o el #3, la firma recupera ahora la esencia que la hizo popular en Europa: vehículos pequeños, funcionales y diseñados específicamente para el entorno urbano.

Un regreso al formato original de Smart

El Concept #2 supone un cambio de enfoque dentro de la estrategia reciente de la marca. Si los últimos modelos habían crecido en tamaño y posicionamiento, este prototipo vuelve al concepto de coche mínimo para ciudad, reinterpretado con tecnología actual.

Estética Smart inconfundible. ©Smart

Con unas dimensiones de apenas 2,79 metros de largo, el modelo se sitúa claramente en el terreno de los microcoches, un segmento que vuelve a ganar relevancia en grandes ciudades europeas por las restricciones al tráfico y la necesidad de optimizar el espacio.

El reducido radio de giro —inferior a siete metros— refuerza su carácter urbano, facilitando maniobras en entornos congestionados.

Diseño firmado por Mercedes-Benz

El diseño del prototipo ha sido desarrollado bajo la influencia de Mercedes-Benz, socio estratégico de Smart en los últimos años. El resultado es una estética que combina rasgos conocidos de la marca con un enfoque más depurado.

Oro cálido en los detalles. ©Smart

El uso de superficies limpias, una carrocería bicolor y detalles en tonos dorados busca dotar al modelo de una identidad visual diferenciada dentro de su categoría. Elementos como las ruedas situadas en los extremos de la carrocería refuerzan tanto la estética como la funcionalidad, maximizando el espacio interior.

Plataforma eléctrica y carga rápida

En el plano técnico, el Concept #2 se apoya en una nueva arquitectura eléctrica que la marca denomina ECA. Aunque se trata de un prototipo, Smart adelanta algunas cifras orientativas: una autonomía cercana a los 300 kilómetros y capacidad de carga rápida en corriente continua que permitiría pasar del 10 al 80% en menos de 20 minutos.

Estas cifras, aunque preliminares, apuntan a un uso eminentemente urbano y periurbano, donde la rapidez de recarga y la eficiencia son más relevantes que grandes autonomías.

Un movimiento alineado con las ciudades del futuro

El regreso de Smart a los formatos ultracompactos coincide con una tendencia creciente en Europa y Asia: el rediseño de la movilidad urbana. Las zonas de bajas emisiones, la reducción del espacio para el coche privado y la electrificación están impulsando soluciones más pequeñas y especializadas.

En este contexto, el Concept #2 se posiciona como una respuesta a estas necesidades, apostando por un vehículo ligero, eléctrico y fácil de integrar en entornos urbanos densos.

Agilidad ultracompacta. ©Smart

Un prototipo con vocación de serie

Aunque por ahora se trata de un ejercicio conceptual, el Concept #2 deja entrever la dirección que seguirá la marca en los próximos años. Smart busca equilibrar su nueva gama de modelos más grandes con propuestas que recuperen su ADN original.

Si finalmente llega a producción, este biplaza podría convertirse en uno de los modelos clave para redefinir el papel del coche eléctrico en ciudad, en un momento en el que la movilidad está experimentando una transformación profunda.